
Alemania excluye a Huawei de sus redes de telecomunicaciones.
“Alemania retirará los componentes de origen chino [ya instalados] de sus redes para las comunicaciones [inalámbricas] de los móviles antes de finales de 2029, poniendo fin a años de debate [interno en Alemania] que han dejado al país muy atrasado con respecto a sus aliados en cuanto a la advertencia de EE.UU. sobre la grave vulnerabilidad que aquello suponía [para Alemania y para quienes se relacionan con los servicios de información de este país en materia de seguridad nacional]”.
Así ha abierto su crónica el principal diario conservador de EE.UU. y del mundo: el Wall Street Journal (WSJ).
Hay que tener en cuenta que a finales de 2022 el 59% de los equipos de 5G instalados en Alemania eran de origen chino.
[Nota: las explicaciones entre corchetes en noticias que cito, son de mi exclusiva responsabilidad]
5G es la quinta generación de redes móviles, una tecnología móvil inalámbrica que se propaga por enlaces radio. Sustituye a la anterior generación 4G (basada completamente en el protocolo IP), cuya implantación comenzó en torno a 2008. La 5G aporta mejoras en latencia (esto es, velocidad) y cobertura, entre otras características.
La nueva tecnología, cuando esté plenamente operativa, posibilitará descargarse datos (vídeos, diarios digitales, etc.) 10 veces más deprisa que con la actual 4G. Además, ofrece avances en otros novedosos campos: comunicaciones autónomas con internet de dispositivos (sensores …) de los coches, viviendas inteligentes, robots, etc., todo lo cual se agrupa bajo el concepto de internet de las cosas (IoT, siglas del inglés).
Casi ninguna red 4G de los países occidentales incorporó equipos de origen chino, durante los años 2010.
Según su reacción se ha comprobado los países y dirigentes más o menos comprometidos con prevenir la injerencia y posible sabotaje de China comunista
Como expuse en mi artículo de enero de 2021: “Desde 2012, siendo Barack Obama presidente, el Congreso y la Administración estadounidense fueron cerrando sus instalaciones a los equipos Huawei, lo que ya es una realidad desde hace años, a través de diversas y eficaces medidas”.
“No obstante, sólo … desde 2018 (bajo el Presidente Trump) EE.UU. emprendió una acción decidida para convencer y presionar a sus aliados para que tomaran medidas efectivas que evitasen la presencia de Huawei en sus nuevas redes 5G e, incluso, que retirasen … los equipos chinos para la 5G que ya estuvieran instalados en sus países”.
Conforme al WSJ, el Gobierno alemán ha acordado en julio de 2024 con las principales operadoras de telecomunicaciones del país (Deutsche Telekom, Telefónica Deutschland y Vodafone) que éstas retiren antes de 2026 de las redes troncales (o core networks) de sus redes para las comunicaciones inalámbricas de los móviles todos los componentes ya instalados de los fabricantes chinos Huawei y ZTE. Dichas redes troncales son la parte más sensible de aquellas redes de telecomunicaciones.
Es sumamente importante que la mayor economía de la Europa democrática haya dado -finalmente, en julio 2024– este paso, pero es digno de resaltar el enorme retraso con el que lo ha hecho. Los países más serios en materia de seguridad nacional y/o más directamente amenazados por China comunista, tales como EE.UU., Australia, Nueva Zelanda, Japón, Taiwán y Polonia (ver el cuadro de más abajo) tomaron medidas de protección antes de 2020. En mayo de 2020 Reino Unido se sumó a dicha medida de defensa preventiva.
Países gobernados por prominentes progres, como Justin Trudeau en Canadá, Pedro Sánchez en España, sólo actuaron en 2022 y 2023. El alemán Olaf Scholz, en julio de 2024.
Cronología de las medidas restrictivas tomadas contra los suministradores chinos del 5G y que países no lo han hecho

China podría desarrollar un amplísimo espionaje a través de la 5G y también sabotear el funcionamiento mismo de esas redes inalámbricas de Occidente en momentos de tensión internacional
Como nos explica el diario WSJ, “EE.UU. ha venido advirtiendo [a sus aliados, durante años] que los componentes diseñados y fabricados en China pueden comprender una backdoor o “entrada secreta” [para eludir los protocolos de seguridad y obtener acceso no autorizado a dichas redes o sistemas] lo que posibilitaría que el Estado de China descargase datos que circulen [por esas redes de móviles] e, incluso, que pudiese apagar estas redes en caso de conflicto [diplomático o bélico con países occidentales]”.
A pesar de la existencia de tan graves peligros por la utilización de los equipos en la comunista República Popular China, varios gobiernos occidentales han venido retrasando la adopción de medidas eficaces frente esos suministros de Huawei y ZTE empleando excusas ridículas como el menor coste de los equipos chinos, frente a sus competidores occidentales. Otros -como Corea del Sur, etc.- temían que China, en represalia, respondiera obstaculizando sus exportaciones de todo tipo al enorme mercado chino.
Japón y EE.UU. tratarán de subirse al tren en marcha
Como ya dije, estos dos países se han quedado en gran medida descolgados del desarrollo y fabricación de los equipos para las redes 5G hasta, más o menos, el año 2018.
No obstante, estos países sí que cuentan con empresas que suministraron una elevada proporción de los equipos para las anteriores generaciones de redes, 3G y 4G.
Ya que un importante número de países está prescindiendo de la oferta de las empresas chinas, esto está dando nuevas posibilidades a los fabricantes de Japón y EE.UU. Además, casi todos los estados occidentales querrían disponer de más de las 3 opciones que existen actualmente: Ericsson (Suecia), Nokia (Finlandia) y la surcoreana Samsung, orientada principalmente a los mercados coreano, de EE.UU. y de Japón.
Ya tras el bloqueo del Reino Unido a Huawei, algunas de las operadoras británicas pidieron ofertas el verano de 2020, también, a las compañías japoneses NEC y Fujitsu, que son las que se encuentran en mejores condiciones de mejorar y ampliar su oferta de equipos para la 5G.
Como informaba en diciembre la agencia Bloomberg, “el gobierno [japonés] está dispuesto a ayudar [a sus empresas] en este esfuerzo, ofreciendo cientos de millones de dólares US … a los pocos proveedores aún existentes para la fabricación de equipos 5G y de las tecnologías pos5G”.
A finales de 2023 el gigante estadounidense AT&T anunciaba estar dispuesto a adquirir enlaces por radio de la japonesa Fujitsu, como parte de su enorme proyecto (14.000 millones de US$) de implantación del 5G en EE.UU., de la mano de Ericsson. El mercado estadunidense para el 5G es el que está creciendo más rápidamente en el mundo.
Estados Unidos está considerando también reavivar la capacidad de empresas de su país, bien sean nuevas o las que fabricaron los equipos 4G. Una información en la web sobre negocios Business Insider mencionaba que, ya en febrero de 2020, “la Casa Blanca [concretamente su consejero económico Larry Kudlow] está trabajando con compañías estadounidenses y, potencialmente también con las europeas, para desplegar … las infraestructuras 5G”.
Más concretamente, este medio mencionaba que las empresas “Dell, Microsoft y AT&T serían los principales actores” estadounidenses en ese proyecto, junto a las europeas Ericsson y Nokia.
Por otro lado, la estadounidense Qualcomm (QCOM), de California, fabrica ya bastantes componentes necesarios para los equipos 5G.
Otros artículos de mi blog sobre estos temas:
Muchos países excluyen a Huawei de sus redes inalámbricas 5G. 18 de enero de 2021.
También Reino Unido se aparta de Huawei para la red 5G. 22 de junio de 2020.
Nueva Zelanda y Australia rechazan a Huawei para sus redes 5G. 4 de mayo de 2020.

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