
Alemania estudia prohibir el uso del automóvil durante los fines de semana.
“El Ministro de Transportes de Alemania ha propuesto [hace un par de días] que se prohíba el uso de los automóviles los fines de semana, para poder alcanzar las reducciones [de gases de efecto invernadero] que figuran en los planes [del Gobierno para 2030]”.
También se está considerando “introducir límites de velocidad en las autopistas [de forma permanente] como parte del esfuerzo para recortar la huella de carbono de Alemania, en lo que constituye un nuevo ejemplo del intento de los gobiernos [occidentales] de controlar a los ciudadanos en aras de un objetivo ¨verde¨”.
Así lo explica el diario digital en inglés, con sede en Budapest, The European Conservative.
El conocido diario digital europeo-estadounidense POLITICO, de centro-izquierda, titula del siguiente modo su crónica:
“Un ministro alemán amenaza con “una prohibición permanente de conducir” durante los fines de semana”.
Como es sabido, Alemania ha sido en la historia reciente -junto con Reino Unido– el país del mundo que más empeño ha puesto en llevar a cabo la destructiva “transición ecológica” y, en general, la que denominan -en un sentido amplísimo- “protección del medioambiente” en multitud de campos. Obsesión que ha llevado a Alemania al programa suicida del cierre de todas las centrales nucleares que tenía, de la mano de la nefasta política conservadora-solo-de-boquilla Angela Merkel.
El actual gobierno alemán, en caída constante en las encuestas electorales nacionales, está constituido por el Partido Socialdemócrata, del Canciller Olaf Scholz y el Partido Verde, que es el más poderoso que existe en el mundo. El pequeño Partido Liberal, de centroderecha, completa la mayoría parlamentaria.
Alemania se está jugando su futuro industrial y los demás países de la UE una cierta independencia industrial respecto a China
Según nos informa el European Conservative, “A pesar de las recientes reducciones récord que ha conseguido Alemania en disminuir sus emisiones [totales de CO2] y de que Alemania únicamente constituye el 2% de las emisiones mundiales, la coalición [gobernante] de izquierda-verde está empeñada en ¨ir más lejos¨. Los críticos del gobierno le acusan de poner en riesgo el futuro industrial del país con sus planes para una rápida transición de la economía abandonando los combustibles fósiles [carbón, petróleo y gas natural]”.
Como es sabido, Alemania todavía cuenta con el mayor sector industrial de Europa, con diferencia. Su industria emplea a 7,5 millones de trabajadores (el 28% del total). Francia y Reino Unido son la segunda y tercera potencias industriales con -casualmente- 2,7 millones de trabajadores, cada uno. En España sólo el 20% del empleo total corresponde al sector secundario; en 2001 fue del 31%.
Sin el mantenimiento de la potencia y el tamaño de las empresas industriales de Alemania será imposible que los países democráticos europeos, España incluida, puedan recuperar en los próximos años un grado considerable de independencia, con respecto a la producción industrial de China, lo que es un objetivo decisivo para nuestros países.
No se adoptará la mencionada prohibición de los fines de semana si el Gobierno logra imponer otros recortes de emisiones
En 2019 Angela Merkel sacó adelante la denominada “Ley de Protección del Clima” (sic) que obliga a que en 2030 las emisiones totales de CO2 de Alemania se hayan reducido un espantoso 65%, con respecto al nivel de 1990.
Aunque en estos pasados años Alemania ha bajado mucho sus emisiones, la realidad es que no está en camino de lograr aquel -caprichoso- objetivo en 2030. Por ello, el Gobierno de coalición se encuentra en una constante discusión para determinar de que sectores económicos y actividades sacar todavía más reducciones del CO2, teniendo en cuenta el creciente descontento de grandes sectores de la sociedad hace esas políticas, como la revuelta de los agricultores y ganaderos alemanes este pasado mes de enero.
La actual salida de pata de banco del Ministro de Transportes, Volker Wissing, sobre la posibilidad de prohibir el movimiento de automóviles durante los fines de semana puede no llegar a hacerse realidad si el ejecutivo se pone de acuerdo en otras medidas sustitutivas, que sean menos rechazadas por los ciudadanos.
Ahora bien, el hecho de que semejante disparate se maneje en las deliberaciones gubernamentales de un país como Alemania pone en evidencia el peligro que supone para el bienestar y la libertad de los ciudadanos la política izquierdista dirigida a ¡nada menos! que intentar cambiar el clima de un planeta, ante una situación de “grave emergencia” que, en realidad, es inexistente; lean, por ejemplo, mi artículo titulado “500 científicos comunican a NNUU que No Hay Ninguna Emergencia Climática”.
Otros artículos de mi blog sobre estos temas:
Cae el gobierno de Alemania por sus políticas climáticas. 15 de noviembre de 2024.
Los agricultores derrotan las políticas climáticas en Alemania. 13 de enero de 2024.
El aumento del nivel del mar está siendo moderado. No hay ninguna emergencia. 19 de enero de 2022.
El aumento del nivel del mar está siendo moderado. No hay ninguna emergencia. 29 de noviembre de 2019.
Si Alemania recorta sus políticas climáticas, Europa le seguirá. 13 de mayo de 2020.

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