
Fotografía de una cumbre entre Trump y Putin en 2025. Ahora, el Alto el Fuego Energético es un gravísimo error de Trump.
Hace más de una semana, el 9 de octubre, el Presidente Trump hizo pública una de sus frecuentes delirantes decisiones, la de comprar gasóleo ¡a la Rusia de Putin! Compra que está prohibida por sus propias sanciones económicas contra aquel país por su invasión -totalmente injustificada- de un país europeo independiente: Ucrania.
Ahora, Trump tendrá que levantar parte de aquellas sanciones estadounidenses para posibilitar su compra de gasóleo ruso, lo que indudablemente supone un éxito -económico y propagandístico- para el dictador y criminal de guerra Vladimir Putin y un serio contratiempo para Ucrania, el país agredido.
Donald Trump anunció aquel día que EE.UU. adquirirá de Rusia 4,8 millones de toneladas de gasóleo, combustible que alimenta los motores de combustión interna tipo diesel, de automóviles, camiones, tractores agrícolas y buques. Aquella cifra equivale a 36 millones de barriles de este combustible y se realizará a lo largo de varios meses.
En una de sus frecuentes bravatas, Trump afirmó -tajante- en una red social que “este gran anuncio sobre la energía de Rusia ¡hará que los precios del gasóleo para los estadounidenses … disminuyan mucho y muy pronto!”
Trump desea mejorar las posibilidades del partido republicano en las inminentes elecciones parlamentarias a mitad de mandato
Los editorialistas del Wall Street Journal (WSJ), el principal medio de comunicación conservador de EE.UU. y del mundo, discreparon de la anterior afirmación de Trump:
“[Esta decisión de Trump] Se supone que ayudará a los candidatos republicanos en las elecciones de mitad de mandato del mes de noviembre, que tendrán lugar dentro de tan sólo 3 semanas. Pero 36 millones de barriles de gasóleo ruso no disminuirán mucho los precios [internacionales]”.
Hay que recordar que como el intercambio de gasóleo tiene lugar en un mercado libre, a nivel global, los ciudadanos de EE.UU. únicamente saldrán beneficiados si dicha nueva cantidad del combustible consigue bajar los precios internacionales: no hay un “precio estadounidense”, independiente, para este combustible. El diario WSJ nos recuerda que “El mundo consumió [de media] 28 millones de barriles de gasóleo en 2025, cada día” del año.
Esto es, el gran acuerdo de Trump de comprarle un poco de gasóleo a Rusia, sólo añadirá a la oferta mundial algo más de un solo día del intercambio mundial anual. Conclusión: el precio internacional bajará muy poco. Además, cabe añadir, bajará muy lentamente, porque la entrega se realizará a lo largo de varios meses e, incluso, cuando las elecciones en EE.UU. ya hayan tenido lugar.
Los editorialistas del WSJ resaltan las verdaderas consecuencias de esta detestable decisión de Donald Trump: “Lo que este acuerdo si conseguirá es financiar directamente la sangrienta guerra de Putin contra Ucrania”, al reducir la asfixia financiera del Kremlin para afrontar los elevados gastos de su guerra de agresión.
Digamos, de paso, que los editorialistas del diario británico The Telegraph -uno de los principales medios conservadores de Europa-, han afirmado desde el primer momento que “Trump ha alcanzado un acuerdo bochornoso con Putin sobre sus exportaciones de gasóleo”.
El supuesto ¨Acuerdo de Alto el Fuego Energético¨ entre Ucrania y Rusia
El WSJ añade que todo esto “Podría ser todavía peor. El [diario británico de negocios] Financial Times anunció ayer que la Administración Trump ¨ha amenazado [a Ucrania] con cortarle [al gobierno de] Kiev una vital colaboración de inteligencia [para que Ucrania pueda seguir defendiéndose mejor de los ataques rusos con misiles]¨ si Kiev continúa atacando las refinerías [petrolíferas] dentro de Rusia”.
Vayamos por partes; luego trataré sobre el recorte en la colaboración de inteligencia sobre los misiles lanzados por Rusia contra Ucrania. El WSJ nos recuerda que “Ya en septiembre Donald Trump culpó a Ucrania de estar provocando la escasez [internacional] del combustible gasóleo por sus ataques a las refinerías de Rusia”, incluso a las que se encuentran muy lejos de la línea del frente, en torno a Moscú, San Petersburgo y otras zonas del interior.
Para tratar de conseguir imponer su política de aumentar la oferta internacional de gasóleo, un par de días después del anuncio al que me he referido, “Trump [por su cuenta y riesgo] dio a conocer lo que llamó un ¨Acuerdo de Alto el Fuego Energético¨ entre Rusia y Ucrania”. Esto significa que -según Trump- ambos países estaban ya conformes con suspender de inmediato sus ataques a las instalaciones energéticas y a las refinerías de su contrincante. Ni que decir tiene que dicho supuesto acuerdo sólo existía en la mente de Trump; ni Ucrania ni Rusia sabían nada de su existencia.
¿Es que Trump es totalmente absurdo e irracional al anunciar un “acuerdo” que él sabe inexistente? No del todo. Porque con su anuncio presionaba principalmente a la parte más débil, Ucrania, a que aceptase un acuerdo de esas características, le gustase o no.
Zelenski aceptó dicho alto el fuego impuesto por Trump, pero Putin no
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, que está demostrando sus muchas cualidades como gobernante, a pesar de sus conocidas debilidades, le ha tomado ya bastante bien la medida a las maniobras y canalladas de Donald Trump.
En este caso, Zelenski respondió a la jugada de Trump de manera casi inmediata y acertada: aceptó el supuesto Alto el Fuego Energético de Trump, a pesar de no haber sido consultado sobre esta iniciativa, suspendiendo sus ataques al sector energético de Rusia durante 48 horas. Pero, lógicamente, condicionó su prolongación a que “Rusia aceptase también” dejar de bombardear las infraestructuras energéticas de Ucrania, lo que no sucedió. Tras apenas 12 horas Putin reanudó sus ataques aéreos contra centrales térmicas de Ucrania. Naturalmente, tras dichas 48 horas Zelenski reemprendió su -exitosa- campaña de bombardeo de las refinerías y de las centrales eléctricas de Rusia.
El verdadero y miserable objetivo de Trump es acabar con el Presidente Zelenski, para poner fin a esta guerra “como sea”
Es de sobra conocido que la aportación de Rusia al mercado internacional del gasóleo, aunque significativa (en torno al 11%), es limitada e influye poco en su cotización mundial. La mayor contribución a este mercado es la oferta de varios países del Golfo Pérsico (del 20%), que ahora tienen dificultades para hacer llegar su gasóleo a los mercados exteriores, de ahí el actual encarecimiento global del gasóleo. Entonces, ¿por qué organiza Trump todo este barullo con respecto a las exportaciones de Rusia?
Todo el mundo sabe -y también el propio Trump- que su acuerdo con Rusia para que pueda exportar algo más de gasóleo apenas va a hacer descender significativamente el precio internacional de dicho combustible.
También sabe que, en todo caso, no hay tiempo ya para que esta medida pueda influir significativamente en el bolsillo de los estadounidenses antes de las elecciones del 3 de noviembre … pero alabando pomposamente sus propias decisiones espera influir positivamente en el ánimo de los votantes republicanos y en los centristas (allí denominados “independientes”), para que acudan a votar en masa a favor de los candidatos republicanos.
Trump sigue fracasando en acabar con esta guerra y culpa a Ucrania de ello
Además, Trump ha recurrido a la actitud de quien “intenta matar dos pájaros con una sola piedra”. Además de tratar de influir psicológicamente en el ánimo de los votantes, vuelve a sus irresponsables andadas de intentar hundir a Zelenski, obligarle a dimitir y, con ello, forzar a Ucrania a rendirse ante el Kremlin, aceptando condiciones claudicantes. Todos hemos visto que Trump viene aplicando esta desastrosa y cobarde política desde que llegó a la Casa Blanca, en enero de 2025.
Entonces, en marzo de 2025, yo escribí lo siguiente: “Todo el mundo nos quedamos atónitos cuando el nuevo presidente de EE.UU., Donald Trump … ha declarado con toda rotundidad … que ¨fue Ucrania quien comenzó esta guerra¨ [en febrero de 2022], añadiendo yo que “Trump cometió otra infamia al acusar al presidente Zelenski, de ¨ser un dictador, que no quiere convocar elecciones en su país¨”, siendo así que la ley marcial de Ucrania lo prohíbe expresamente.
Fortalecido, Putin no hace ningún caso del “Alto el Fuego Energético” de Donald Trump
El dictador ruso, una vez que se ha vuelto a ver justificado en la escena internacional y apoyado por “su amigo” Trump, tardó unas pocas horas horas en reemprender sus ataques con misiles y drones contra la población ucraniana y, también, contra instalaciones energéticas, dejando a decenas de miles de ucranianos sin electricidad. Desde entonces, no han cesado estos ataques rusos.
Nadie ha escuchado todavía de los labios de Trump su rotunda condena a las nuevas agresiones de Putin contra el sector energético y la población de Ucrania. El editorial del The Telegraph recuerda a Trump que “Putin sólo atiende a la fuerza”, por eso ha vuelto a atacar Ucrania, de inmediato … y Trump se ha callado, como hacen los cómplices.
Este editorial del diario británico afirma, además, que “La decisión de Trump de llamar a que Zelenski sea retirado del poder es tan vergonzosa como absurda”. Añadiendo que “La retirada de un excepcional dirigente en tiempos bélicos [como es Zelenski] viene siendo desde hace tiempo uno de los objetivos del Kremlin” … que Trump viene apoyando.
El presidente de EE.UU. ha decidido limitar drásticamente la colaboración de inteligencia militar con Ucrania en su defensa frente a los ataques de Rusia
La gran compañía SpaceX, del multimillonario estadounidense Elon Musk, dispone de una inigualada y amplísima red global de satélites -denominada Starlink– que puede ofrecer una información precisa y rápida, en cada instante, sobre la trayectoria de los misiles y drones que Rusia esté lanzando contra Ucrania. Esta información resulta extremadamente útil para que este país pueda interceptar, a tiempo, con éxito, la gran mayoría de aquellos ataques rusos. Esto es lo que ha venido sucediendo desde hace varios años.
A los muy pocos días del “gran acuerdo” sobre el gasóleo entre Trump y Putin, las autoridades militares de Ucrania informaron que se había reducido drásticamente el flujo de esta información de inteligencia. Nadie había informado a Ucrania de este serio recorte. Enseguida, el propietario de Starlink -Elon Musk- aclaró que este corte relativo de información no había sido decisión suya, sino del gobierno de EE.UU., esto es, de Trump.
Conviene aclarar que esta colaboración nunca ha comprendido los ataques aéreos en sentido inverso, que Ucrania viene realizando -con mucho éxito- contra numerosos objetivos en Rusia, como las refinerías petrolíferas, aeropuertos militares, bases navales, centros de datos, etc.
Si Starlink hubiera facilitado la guía a los misiles y drones ucranianos contra Rusia, este país hubiera tenido el derecho -según los acuerdos internacionales sobre el derecho de guerra- de atacar los satélites y las instalaciones de esta compañía y, por extensión, todo tipo de objetivos militares de EE.UU. Dicho de otro modo, esa colaboración hubiera metido a Estados Unidos en esa guerra lo que, lógicamente, no interesa a ese país.
“A Rusia con amor: firmado, Donald”
En esos recientes días la Administración Trump ha continuado adoptando otras medidas para facilitar la venta de productos energéticos de Rusia en el mercado internacional. Esto resulta tan escandaloso que los editorialistas del Wall Street Journal (WSJ) han dado el titular de aquí arriba a su nuevo editorial, a pesar de que este paso tiene que haber enfurecido al egocéntrico, maleducado y unilateralista presidente de EE.UU.
Para rematar la operación el WSJ sostiene que “Trump es ahora el mejor amigo de Putin en el mundo, quizás solo por detrás del [dictador comunista chino] Xi Jinping”. Respecto al carácter de las ayudas de Trump a las exportaciones de productos energéticos de Rusia, el WSJ sostiene que “va en contra del interés nacional de EE.UU.”
Este gran diario estadounidense no ha temido expresar lo que cualquier persona medianamente informada observa, por duro que esto resulte: “La evidencia muestra que el Presidente Trump desea que Ucrania claudique [en esta guerra] bajo las condiciones de Putin”.
Y advierte directamente a Trump, en lo que supone un enfrentamiento inaudito y frontal, de que “Cuando estas elecciones [del 3 de noviembre] hayan pasado será necesario que se produzca un ajuste de cuentas de ambos partidos [políticos] contra la alianza en ciernes [de Trump] con el Kremlin en contra de Ucrania, Europa y de los intereses de EE.UU.”
Otros artículos de mi blog sobre estos asuntos:
Trump vuelve a ceder ante Putin sobre la guerra en Ucrania. 18 de agosto de 2025.
Lo que Trump persigue en Ucrania y lo que Putin realmente desea. ¿Conseguirá Trump separar a Rusia de China? 17 de marzo de 2025.
La traición de Trump a Ucrania y su colaboración con Putin resultan despreciables. Esta infamia desacreditará toda su presidencia, a pesar de los otros muchos aciertos políticos de Trump. 7 de marzo de 2025.
A diferencia de EE.UU. y Reino Unido, la UE y sus países no dieron ninguna ayuda militar a Ucrania hasta que ha sido invadida por Rusia. 23 de marzo de 2022.

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