
Resultados elecciones a la Cámara de Representantes. En rojo, los republicanos. En azul, los demócratas. Fin de la era Trump. Fuente del mapa: Washington Post y AP Elections
“El comienzo de la larga despedida de Trump”. “Le quedan todavía dos años en la Casa Blanca, pero en realidad tras estas elecciones a mitad de mandato es ya un gobernante tocado, sin capacidad [lame duck]”. Así ha titulado su artículo un comentarista del Wall Street Journal (WSJ).
Por su parte, los editorialistas del WSJ sentencian: “Llega el ajuste de cuentas con Trump”. El conjunto de grupos sociales que le apoyaron en las presidenciales de 2024, lo que allí denominan su ¨coalición electoral¨, “ha rechazado ayer las prioridades y la actuación [de Trump en estos dos años] de su segundo mandato”.
Lor republicanos pueden consolarse pensando que es normal que en estas elecciones a mitad de mandato de un presidente se produzca una cierta derrota. Pero la de anteayer fue mucho más que una derrota normal.
Apenas un par de horas tras el cierre de los colegios electorales en la Costa Este, tomó cuerpo en la gran mayoría de los territorios la debacle de los republicanos.
Los Demócratas han conseguido unas fuertes victorias tanto en el Senado como en la Cámara de Representes, cámaras que han quedado controladas por la izquierda por un amplio margen. En el Congreso actualmente existente son los republicanos quienes han dominado en las dos cámaras, aunque por estrechos márgenes.
Pendientes todavía de asignar dos escaños, los demócratas han conseguido 54 escaños en el Senado; la mayoría se logra con 51 votos. En la Cámara de Representantes han logrado ya 240, siendo 218 los escaños para tener la mayoría.
En las elecciones del día 3 de noviembre también se elegían los gobernadores de varios Estados de la Unión, habiéndose producido la sustitución de varios gobernadores conservadores por unos progresistas.
Principal causa de la gran pérdida de votos de los candidatos conservadores
“Trump ganó su segundo mandato [en 2024] basándose en su promesa de repetir el éxito económico de su primer mandato [2017 a 2021]”.
Además, desde hace muchos meses las encuestas indicaban obcecadamente al encarecimiento de los alimentos y de otros bienes de consumo como la principal preocupación de la gran mayoría de los votantes, en este año 2026.
No obstante, en lugar de repetir sus políticas de liberalización económica que aplicó en su anterior mandato, desde la primavera de 2025 Trump “se empeñó en imponer aranceles de aduanas a la importación de multitud de bienes [de todo tipo], a diestro y siniestro, que incrementaron los precios de un gran número de productos”, como afirma ahora el Consejo Editorial del WSJ.
Hasta que ha llegado Trump a la escena política con sus irracionales medidas de gravar con aranceles miles y miles de productos, industriales y agrícolas, con la intención de proteger a los productores de EEUU, a los ciudadanos conservadores nunca les habían gustado los aranceles. A fin de cuentas, los aranceles de aduanas son un impuesto al consumo de productos extranjeros.
Como mantiene el WSJ, “los ciudadanos [en general] no aprobaron esta política intervencionista desde el primer momento; entre los hispanos [nacionalizados y con derecho a voto, que viven en EE.UU.] su rechazo del empleo generalizado de aranceles era del 81% este pasado mes de octubre”. Estos votantes de origen hispano han sido uno de los principales grupos sociales que han dado la espalda al Partido Republicano en estas elecciones.
Los efectos económicos y políticos de la guerra contra Irán también han impulsado el descalabro electoral. La corrupción en torno a Trump
No obstante, los editorialistas del WSJ reconocen que “La guerra contra Irán ha empeorado la [anterior] situación, al encarecer los precios de los combustibles [gasóleo y gasolina]”.
Pero, en su opinión, “el principal problema con esta guerra es que Trump nunca ha explicado [convincentemente] su estrategia, ni ha sido coherente en los objetivos para la contienda bélica. Ha cambiado, a veces en un mismo día, su elección entre buscar la paz o proseguir la guerra. Los votantes han dejado de apoyar esta guerra por dudar de si Trump sabía cómo ganarla”.
Hay que recordar, añado por mi parte, que tanto en la campaña electoral de 2016 como en la de 2024, Donald Trump repitió hasta la saciedad su oposición a “largas guerras, que nunca acaban”, como las de Irak y Afganistán, bajo el presidente George Bush, tras el atentado contra los Torres Gemelas de Nueva York, en septiembre de 2001.
Esta crítica podía ser apropiada, pero al no haber expuesto una doctrina bélica alternativa Trump se estaba atando las manos ante otras amenazas, como las futuras cabezas nucleares del régimen de Irán. Sin profundizar en esta crucial cuestión se puede afirmar que las guerras no deben ser eternas, pero también que -en general- no se pueden ganar únicamente desde el aire, con bombardeos, misiles y drones.
En algún momento, durante un cierto periodo de tiempo, resulta imprescindible “poner botas sobre el terreno” para vencer, en la mayoría de las guerras. A los votantes que, hasta hace poco, han seguido a Trump no se les ha presentado una estrategia limitada, pero efectiva para salir vencedores. Se inclinan por oponerse a cualquier guerra, a todas las guerras.
La principal potencia mundial occidental no puede encerrarse en dicho pacifismo.
“Los votantes también se han rebelado contra … el modo en que su familia [la de Trump] se ha enriquecido durante el comienzo de este segundo mandato. El 88% de los votantes han señalado a la “corrupción” como su mayor preocupación, en una encuesta de Fox News de octubre …” Preocupación que se centra especialmente en el entorno del presidente.
Imposible recuperación política de Trump. El bloqueo en Washington D.C. y el debilitamiento del movimiento MAGA
Teniendo en cuenta la amplitud y profundidad de la derrota de los candidatos del Partido Republicano en estas elecciones, es imposible que Donald Trump logre rehacerse políticamente. Además, teniendo en cuenta la idiosincrasia del personaje, muy seguramente ni intentará “corregirse”, para procurar rehacer su poder y su prestigio.
Las dos Cámaras del Congreso van a centrarse en acometer investigaciones parlamentarias sobre Trump, su familia y sus colaboradores. Trump, eso si, abortará todas las iniciativas legislativas de la izquierda con las que discrepe, echando mano de su capacidad para rechazarlas mediante su veto. Los demócratas podrían anular el veto si dispusieran de las 2/3 partes de los escaños, en ambas cámaras, lo que no va a suceder.
Apenas va a aprobarse nueva legislación.
En la escena internacional, Trump ya ha perdido buena parte de su credibilidad y de su poder de influir en dichos asuntos. Desde Teherán los ayatolás han hecho más bromas sobre él que en el pasado.
Todos los comentaristas coinciden en que estas elecciones han provocado ya una gran confusión y resquebrajamiento en el peculiar y poco atractivo movimiento MAGA (Make America Great Again) que Trump levantó y ha liderado -con puño de acero- hasta ahora.
¿Quién sucederá a Trump en la derecha política?
Quedan sólo dos años hasta las próximas elecciones presidenciales, en noviembre de 2028. Hay bastante coincidencia en señalar quienes van a ser los dos principales políticos conservadores que aspirarán a ser designados por la convención republicana: el vicepresidente JD Vance y el Secretario de Estado (ministro de exteriores) Marco Rubio.
Teniendo en cuenta la gran cercanía entre Trump y Vance, este último ha salido ahora debilitado del rechazo de los votantes hacia Trump. Sin embargo, Marco Rubio está logrando mantener un perfil más independiente, de menor sometimiento a los caprichos y disparates de Trump. Además, toda su trayectoria política es muy superior y acertada que la del Vicepresidente Vance.
De hecho, Vance comparte con Trump la mayoría de sus defectos e, incluso, tiene otros más o en mayor medida que el presidente, como el aislacionismo de EE.UU. frente al resto de Occidente, su pacifismo ante graves peligrosos exteriores como el del régimen de Irán, su antipatía hacia el valeroso gobierno de Ucrania, su sectarismo ideológico, etc.

Marco Rubio. Actual Secretario de Estado (ministro de exteriores) de EE.UU.
Casi todos se preguntan si el movimiento MAGA sobrevivirá a su creador: ojala que no lo haga. Durante estos 10 años el Partido Republicano ha sido reemplazado por la corriente MAGA. Es hora de que recobre su autonomía y hegemonía.
Personas de la derecha conservadora europea expresan su hartazgo hacia Trump
Allister Heath es columnista del Telegraph, principal diario conservador del Reino Unido. Es firme partidario de la “relación especial” entre Reino Unido y EE.UU. y, también, de la guerra contra Irán, por ejemplo. En su columna de ayer dio rienda suelta a su saciedad hacia el presidente de EE.UU.
Estos comicios “han constituido un referéndum sobre el presidente [aunque no figuraba en las papeletas], quien parece que está perdiendo sus capacidades, está tremendamente desconectado de la realidad, ha caído en una actitud narcisista, megalómana, con delirios, impetuosa y con bandazos en su estado de ánimo. Estas elecciones han constituido un veredicto sobre la creciente incompetencia, actitud errática e irracional de Donald Trump”. La debacle en estas elecciones “constituye el repudio de la persona de Trump, del movimiento sectario [MAGA] y de la inclinación de Trump hacia los canallas [como Vladimir Putin, el emir de Catar, el déspota turco Recep Erdoğan, etc.]”.
Allister Heath prosigue de este modo: “Sobre todo, esto ha supuesto un castigo a decir una cosa y hacer otra distinta, sin importarle. Trump prometió [para ser elegido en 2024] reducir los precios [de los bienes de consumo], pero ha incrementado la inflación. Prometió el final de nueva inmigración ilegal [lo que si ha logrado], pero también ha incurrido en deportaciones a Sur América realizadas al azar. También prometió empleos industriales, pero amenazó con invadir Groenlandia y Canadá. Prometió paz y ha iniciado una guerra [sin explicar a los ciudadanos claramente su estrategia hacia la victoria]”.
Éxitos de Trump y apoyo a la guerra contra Irán
“Trump ha conseguido éxitos, desde la seguridad en la oferta de energía [petróleo, gas, nucleares …] … hasta la defensa de los derechos de las mujeres [frente a los transexuales], a la captura de Nicolás Maduro y su enfrentamiento con las universidades [progres y wokes] en defensa de los derechos civiles”. Son palabras de Allister Heath.
Sobre la guerra contra Irán, Allister Heath escribe lo siguiente: “la guerra de Irán ha sido ética y necesaria, pero se ha llevado a cabo de una forma pésima por un presidente patológicamente cortoplacista que se cree su propia propaganda, no planifica adecuadamente, cambia de idea incesantemente, piensa que puede deshacerse de un régimen poderoso [como el de Teherán] sin apenas sufrir daño alguno y que emplea las redes sociales como si eso se tratara de una estrategia”.
Alister Heath concluye del siguiente modo: “Trump actúa como un monarca absoluto, pero EE.UU. es una república”.
Otros artículos de mi blog sobre estos asuntos:
El Alto el Fuego Energético en Ucrania. Trump continúa equivocándose gravemente. 19 de octubre de 2026.
Trump vuelve a ceder ante Putin sobre la guerra en Ucrania. 18 de agosto de 2025.
Trump amenaza a Groenlandia. Su peor error en política exterior. 19 de enero de 2026.
Donald Trump vuelve a ser la menos mala alternativa para EE.UU. 7 de agosto de 2024.
Arrolladora victoria de Donald Trump y del Partido Republicano. La ola progre, verde y liberticida se tambalea. La rebelión conservadora se extenderá por Occidente. 7 de noviembre de 2024.

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