
Kemi Badenoch, nueva líder del Partido Conservador británico.
Tras más de dos meses de un proceso de primarias para elegir al nuevo líder del Partido Conservador británico, tras la histórica derrota electoral sufrida el pasado mes de julio, el 2 de noviembre ha salido triunfante la varias veces ministra, de origen nigeriano, Kemi Badenoch, de 44 años y destacada integrante del ala derecha de su partido. Aunque no practica ninguna religión se autodefine como culturalmente cristiana. Está casada y tiene tres hijos.
Los editorialistas del principal diario conservador británico, The Telegraph, titulan su artículo afirmando que “Kemi Badenoch constituye una bocanada de aire fresco”, añadiendo que su elección “es un hito para Gran Bretaña. Los conservadores ahora cuentan con una líder deseosa de colocarse fuera de los límites del consenso tecnocrático de izquierda [que los pasados líderes conservadores han asumido como suyo] y contempla los desafíos de este país con una mirada fresca”.
El cronista del principal diario conservador de EE.UU., The Wall Street Journal (WSJ), nos recuerda que “hace poco tiempo [la Sra. Badenoch] declaró que ¨nosotros [los conservadores] cuando estamos en el gobierno hablamos como [si fuésemos] de derecha, pero gobernamos como la izquierda¨”. Esto es, exactamente lo mismo que sucede en España con el acomplejado Partido Popular (PP).
Según la señora Badenoch aquello explica que “su partido haya obtenido en las últimas elecciones [de julio] el peor resultado frente al Partido Laborista de los últimos 200 años”. De disponer de la histórica cifra de 365 diputados conservadores, ha caído a tan sólo 121 en la actualidad -la 1/3 parte-, frente a los 403 del Partido Laborista. La mayoría es de 320 escaños.
Este cataclismo deriva de una diferencia de votos entre ambos partidos de tan sólo 10 puntos electorales, debido al sistema electoral.
¿Qué hace el Partido Conservador con las mujeres?
Kemi Badenoch es la primera mujer de raza negra que va a dirigir uno de los grandes partidos británicos, sin haber hecho de ello -ni mucho menos- el centro de su campaña en las primarias, ni apenas mencionarlo.
Frente a los izquierdosos que todavía abundan en el Partido Laborista, aunque su jefe Keir Starmer no es uno de ellos, hay que destacar que las tres mujeres que hasta hoy en día han presidido un gobierno de su Majestad han sido del Partido Conservador: Margaret Thatcher (1979 a 1990), Theresa May (2016 a 2019) y Liz Truss (2022).
El conjunto del Partido Conservador se ha desplazado hacia la derecha
En la última de las votaciones de las primarias, este pasado día 2 de noviembre, tomaron parte unos 95.000 miembros del partido, de los que el 56,5% votaron en favor de Kemi Badenoch. Una clara victoria, aunque no aplastante. ¿Quién era el otro aspirante, que recibió el 43,5% de sufragios de los miembros del partido? Robert Jenrick, hasta finales de 2023 Secretario de Estado de Inmigración que dimitió al no conseguir el apoyo del entonces primer ministro conservador -Rishi Sunak- a su exigente plan para frenar la llegada masiva de inmigrantes ilegales.
Tanto Robert Jenrick, como la propia Kemi Badenoch, pertenecen al ala derecha del Partido Conservador. Otros 6 de los candidatos iniciales -de distintas corrientes- fueron cayendo en las sucesivas votaciones, a veces del conjunto de los miembros y otras de los parlamentarios del partido. Que los 2 finalistas sean del ala derecha es algo poco común que muestra que la mayoría de los parlamentarios y de los miembros del partido quiere probar a fondo esta opción.
Además, ambos finalistas más o menos acordaron que ganase quien ganase contaría con el otro aspirante para su nuevo equipo de dirección. Esto es, decidieron sumar entre ellos, en vez de excluirse. Por ello, es casi seguro que Robert Jenrick va a recibir un puesto destacado en la nueva dirección, a la que en ese país llaman el “gobierno en la sombra”, aunque es algo más complicado que esto. Quiero recordar que Jenrick elaboró una plataforma política muy detallada y acertada, que ahora ayudará a la nueva líder.
¿Cuáles son las principales ideas políticas de Kemi Badenoch?
Según nos relata el Wall Street Journal, Badenoch “ha llevado a cabo su campaña sobre una plataforma para redefinir el partido Tory como una [fuerza] pragmática que realmente quiebre la inmigración ilegal, recorte el [tamaño del] Estado y haga suyo un conservadurismo cultural”.
Como el principal diario de la derecha dura del mundo, The New York Times (NYT), reconoce Kemi Badenoch es una política “carismática, a menudo combativa, una agitadora de la derecha … Habla con frecuencia de los ¨principios básicos¨ como la libertad y la responsabilidad individual. No ha dudado en embarcarse en cuestiones espinosas como los derechos de los transexuales o el legado colonial británico, condenando la ideología woke y las ¨desagradables¨ políticas de género”.
Columnistas del The Telegraph señalan que Badenoch ha cometido ya algunos errores y temen que pueda repetirlos si no controla suficientemente su presente ardor y cierta bisoñez.
The Wall Street Journal informa que cuando Badenoch fue Secretaria de Estado de Igualdad -hace unos pocos años- “enfureció a muchos [políticos] de izquierda al dar su apoyo a un informe que cuestionaba la opinión [izquierdista] de que [aún entonces] la Administración británica continuaba siendo institucionalmente racista”. Por otro lado, “ha defendido en el pasado [cercano] el colonialismo, arguyendo que el Imperio británico tuvo aspectos tanto positivos como negativos”. En los debates sobre los asuntos de género, “Badenoch ha propugnado que los aseos sean para personas del mismo sexo y que en los centros de acogida de personas que hayan sufrido violencia doméstica sólo haya mujeres en el sentido biológico”.
Políticas de inmigración y de cambio climático
En política de inmigración la Sra. Badenoch afirma (según el NYT) que “las cifras [de inmigrantes ilegales] importan, pero que las cuestiones culturales [relacionadas] todavía más. El principal criterio es ¨quienes están entrando en nuestro país y qué quieren hacer aquí¨”. En general, su posición en esta materia se ha ido endureciendo, al unísono con la de su partido. Ahora bien, a diferencia de su competidor Robert Jenrick, ella no es por ahora partidaria de que Reino Unido abandone el Convenio Europeo de Derechos Humanos (EHRC, siglas del inglés) que coloca, para los asuntos de inmigración, el tribunal europeo de dicha Convención por encima del Tribunal Supremo británico. El Brexit -la salida británica de la Unión Europea- no ha cambiado esto porque dicha convención y tribunal lo son del Consejo de Europa (46 países), no de la UE (27 miembros).
Como ha expresado un diario digital, “la nueva líder de la oposición ha criticado con frecuencia las ambiciones verdes del Reino Unido”, por cuanto es una escéptica del Cero Neto de emisiones. En España es poco conocido que es en ese país donde las políticas climáticas y de transición ecológica se han aplicado con mayor intensidad y desde hace más tiempo de todo el mundo.
“Badenoch también ha manifestado a menudo que las políticas del Cero Neto van a hundir [bankrupt] el país … y que la [reciente] prohibición del [nuevo gobierno] laborista a que se concedan nuevas licencias para [la explotación de] petróleo y gas natural en el Mar del Norte es ¨estúpida¨”.
Recuperar a los votantes perdidos en las elecciones de julio
El sistema electoral británico, según el cual el partido que más votos obtiene en cada circunscripción “se lleva todos los escaños” -simplificando-, busca la estabilidad de gobierno del vencedor y posibilita, de vez en cuando, serios bandazos en la composición de la Cámara de los Comunes, como la de julio pasado.
De todos modos, en julio los conservadores perdieron 14 puntos porcentuales que fueron al partido protesta de derecha dura, dirigido por Nigel Farage, ahora llamado Reform U.K. Esta formación apenas obtuvo escaños, al no resultar el primero, pero hizo que los perdiera el Partido Conservador, superado por el Laborista en muchas circunscripciones.
Por el otro lado, muchos votantes centristas que suelen dar su apoyo a los Tories se pasaron al Partido Liberal.
Tal como indican los editorialistas del The Telegraph, la primera tarea de Kemi Badenoch será “reconstruir su partido”, lo que por otro lado exige que el conjunto de “los [políticos] conservadores se unan en torno a su nueva líder”, poniendo fin a las interminables rencillas internas de estos últimos años.
Su otro gran cometido será ir recuperando a los votantes que les dieron la espalda en los comicios del pasado julio, pasándose al partido derechista de protesta (Reform U.K.) y al Partido Liberal (centrista). A pesar de que esto no será sencillo, según The Telegraph “los sondeos electorales muestran que estos [dos] grupos de votantes … tienen bastante en común” en la actual situación del país de aguda crisis de inmigración ilegal, prolongado estancamiento económico, altísima presión fiscal, mal funcionamiento de diversos servicios públicos, empezando por el Servicio Nacional de Sanidad (NHS), etc.
Programa político para recobrar a los votantes hoy desafectos
Lo que podrá atraer a dichos dos grupos de votantes, aparentemente contradictorios, es que el Partido Conservador defina y promueva las soluciones a los siguientes asuntos:
“asegurar las fronteras, hacer retroceder la criminalidad [ahora] rampante, respaldar el crecimiento del sector privado [de la economía] lo que posibilitaría la financiación de los servicios públicos [hoy en día en clara crisis], reformar los organismos públicos que no estén funcionando [como debieran] y que absorben el dinero de los contribuyentes sin apenas ir mejorando”.
Muy rápido desgaste político de los laboristas
Como dije, los favorables resultados electorales del Partido Laborista en las elecciones generales del pasado mes de julio les aseguran cuatro años de ejercicio del poder, disponiendo de manos libres en la Cámara de los Comunes: 403 escaños frente a 121 los conservadores, siendo 320 la mayoría de la Cámara.
Ahora bien, el desastroso proyecto de Presupuestos del Estado que han presentado, así como otras varias medidas muy impopulares, sectarias e izquierdistas que han tomado en estos meses han originado ya un fuerte retroceso de su apoyo entre los votantes. Según una muy reciente encuesta nacional (del día 1 de noviembre), en estos momentos el Partido Conservador aventaja por un punto porcentual al Partido Laborista en la intención de voto ciudadano: 29% frente al 28%. Esto no sucedía desde hace 3 años.
Además, si a aquel 29% de la intención de voto a los conservadores se le suma el 17% que obtiene el partido de protesta de derecha, Reform U.K. -de Nigel Farage-, resulta un 46% de intención de voto en favor de los partidos claramente de ideología conservadora.
El diario digital The Conservative Post concluye que “de [eventualmente] llegarse a un acuerdo o una alianza [electoral] entre aquellos dos partidos, resultaría [en la Cámara de los Comunes] una ventaja significativa sobre las fuerzas de izquierda y centristas”.
Por ello, no dejan de tener razón los editorialistas del The Telegraph cuando afirman que la gran mayoría de la que disfruta actualmente el Partido Laborista en la cámara baja del Parlamento de Westminster “se asienta sobre una base de arena”.
Otros artículos de mi blog sobre estos temas:
Ya no hay racismo sistémico en Reino Unido. 13 de abril de 2021.
El próximo Primer Ministro británico. 27 de julio de 2022.
Liz Truss nueva Primera Ministra británica. 5 de septiembre de 2022.
Dimite Liz Truss. Parlamentarios conservadores británicos no respaldan su programa político. 22 de octubre de 2022.

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