Anuncio de la caída del primer ministro de Canadá, Justin Trudeau.
Ayer, día 6 de enero, los ancianos y bondadosos Reyes Magos de Oriente nos trajeron un inmejorable regalo a todos los que en los países occidentales estamos más que hartos de la revolución hiperprogre, liberticida y woke (en España llamada a menudo como la ¨Agenda 2030¨) que viene asolando nuestros países desde, más o menos, el comienzo del presente siglo, tras el derrumbamiento de la URSS en 1991 y el supuesto “Fin de la historia”.
Revolución anticapitalista cuyo propósito último no es nada menos que destruir la cultura y la economía occidentales y arrinconar los valores cristianos que han facilitado las más altas cotas de justicia, desarrollo económico y libertad conocidos hasta ahora por la Humanidad e imponer -por la fuerza, siempre que han podido- el relativismo moral, el nihilismo y el más fanático ecologismo. El detestable primer ministro canadiense Justin Trudeau viene representando -a nivel internacional- todo este corrosivo programa político desde hace casi una década, noviembre de 2015, habiendo conseguido ganar el apoyo ciudadano en tres elecciones generales en aquella trastornada sociedad que, por fín, parece estar despertando.
La primera parte del título de mi artículo -“La caída del primer ministro de Canadá es otra víctima del giro global hacia el conservadurismo”- lo he tomado de la muy elocuente columna de opinión de Con Coughlin, redactor de Asuntos de Defensa y de Internacional del principal diario conservador británico, The Telegraph. Columna que citaré in extenso, a continuación.
“Adiós Justin Trudeau, símbolo del progresismo que desentona con el rápidamente cambiante mundo [occidental actual]”
Este es otro de los títulos del columnista británico Con Coughlin, quien prosigue con el siguiente análisis:
“La habilidad de Justin Trudeau, una figura crecientemente impopular entre el electorado canadiense, para haber podido permanecer en el poder después de que Donald Trump haya sido impulsado a un segundo mandato en la Casa Blanca por la ola populista que recorre EE.UU. … iba a constituir en cualquier caso una difícil tarea”.
“Las encuestas han estado mostrando que las ¾ partes de los canadienses están desaprobando intensamente [la gestión de gobierno de] Justin Trudeau …”.
Porcentaje de aprobación electoral de Justin Trudeau. (Marzo 2015 a dic. 2024)

Fuente: The Telegraph. (Angus Reid Institute)
“Ante un Donald Trump que [recientemente] se ha mofado de manera abierta de la estatura [política] de Trudeau, refiriéndose a él en las redes sociales como un [simple] Gobernador [estadounidense] y hablando de Canadá como del Estado 51 de la Unión, al tiempo que le amenazaba con introducir un arancel de aduanas general del 25% [a todos los productos originarios de Canadá], Trudeau hubiera necesitado de … toda la experiencia política que ha adquirido en casi 10 años en el poder …”.
“Aunque, tan solo hace un par de semanas que Trudeau insistía desafiantemente que se proponía presentarse [a las elecciones] por un cuarto mandato en las próximas generales, se quedó sin otra opción que dimitir debido a una intensa pérdida de apoyo dentro de su propio Partido Liberal”. “El último descalabro ha sido la dimisión de Chrystia Freeland, su Ministro de Economía …”.
Los otros dirigentes del Partido Liberal (que, a pesar del nombre, en realidad es un partido de izquierda dura, casi como el PSOE actual en España, en temas woke, climáticos, de inmigración y otros) temen que bajo Trudeau el partido podría salir barrido de los próximos comicios.
El consenso progre que ha gobernado Occidente se desmorona ante nuestros ojos
“Justin Trudeau permanecerá como primer ministro en funciones hasta que su partido elija quien va a ser su próximo líder [para las siguientes elecciones], pero su espectacular dimisión … refleja la tendencia política más amplia que está derrocando el consenso progre que ha dominado las principales democracias del mundo en los pasados años”, (Con Coughlin. The Telegraph).
“Tras la desaparición de Trudeau, todo indica que su sustituto [al frente del país] será Pierre Poilievre, el líder del Partido Conservador de Canadá, un cambio que aliviaría las tensiones emergentes entre Canadá y la Casa Blanca de Trump”.

Pierre Poilievre. Líder del Partido Conservador de Canadá, desde 2023.
Por su parte, el Wall Street Journal (WSJ) nos informaba también ayer que “El austriaco Partido de la Libertad ha sido encargado [por el presidente de la República] de tratar de formar el primer gobierno de la nación desde la II Guerra Mundial que estaría dirigido por la extrema derecha [far-right], lo que vendría a sumarse a la corriente populista y antiinmigración [ilegal] que está ganando terreno en Europa”.
Este partido acabó en primer lugar en las elecciones generales de Austria en septiembre de 2024, pero aún no se ha logrado constituir un nuevo gobierno. Como este Partido de la Libertad no cuenta con mayoría parlamentaria propia, necesita aliarse con otra formación que le solucione esta situación.
Si estas negociaciones entre partidos en Austria fracasaran deberían celebrarse nuevas elecciones. Ahora bien, como informa el WSJ “las recientes encuestas electorales están exponiendo que el Partido de la Libertad obtendría aún mejores resultados”.
Situación en Francia, Alemania e Italia
El columnista del Telegraph nos recuerda que “En Francia la posición centrista del Presidente Macron está siendo desafiada de modo creciente por Marine Le Pen, del partido de derecha dura Agrupación Nacional”.
“Mientras tanto, en Alemania se espera que el Canciller [socialdemócrata] Olaf Scholz salga gravemente derrotado en las elecciones [de febrero], siendo reemplazado probablemente por Friedrich Merz, el líder del partido de centroderecha CDU (Unión Cristiana Demócrata)”.
Finalmente, el diario británico informa que “Italia cuenta ya con el gobierno más derechista de su historia reciente bajo la Sra. Giorgia Meloni, a quien Trump ha calificado de “una mujer fantástica” durante la visita sorpresa de ella a la [residencia privada de Trump en Florida] Mar-a-Lago, este fin de semana”.
Otros artículos de mi blog sobre estos temas:
Destruir el capitalismo occidental, no reformarlo, es el propósito del ecologismo radical. 6 de mayo de 2020.
Arrolladora victoria de Donald Trump y del Partido Republicano. La ola progre, verde y liberticida se tambalea. La rebelión conservadora se extenderá por Occidente. 7 de noviembre de 2024.
En dos semanas Donald Trump consigue mejorar la seguridad fronteriza con Canadá, antes de tomar posesión y sin ningún coste. 24 de diciembre de 2024.
Los combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón) son la base de la economía mundial y lo seguirán siendo mucho más allá de 2050. 21 de julio de 2021.

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