
Los cristianos sirios desconfían de las milicias islámicas anti-Asad. Imagen de la Ciudad Vieja de Damasco, tras su victoria el 9 de diciembre.
“Los cristianos de Siria afrontan un futuro incierto y peligroso, bajo [los nuevos gobernantes del grupo islámico] HTS, alerta un grupo de vigilancia contra la persecución [religiosa]”
Ese es el muy elocuente titular del diario evangélico digital estadounidense The Christian Post, del pasado 9 de diciembre.
La excelente crónica del The Christian Post continúa del siguiente modo: “La población de la minoría cristiana de la ciudad [Damasco], ahora se debate con el miedo a que se pueda producir una escalada de amenazas y restricciones [en su contra, por todo el país]”.
“Desde la conquista de Alepo [la segunda mayor ciudad del país] por el grupo HTS, muchos cristianos [de allí y de Damasco] han huido, dejando atrás un pequeño pero decidido grupo [de cristianos] que intentan mantener su fe y sus tradiciones …”
“Los próximos días y semanas serán cruciales para el destino de la comunidad cristiana [de Siria]”, ha declarado Jeff King, presidente de aquel grupo internacional de vigilancia contra la persecución religiosa, International Christian Concern, “opinión que es compartida por nuestro diario [The Christian Post]”.
En esta primera semana desde que se expresaron aquellos muy profundos temores, podemos decir que no se ha producido -de momento- ninguna persecución generalizada contra los cristianos ni contra personas de otras creencias no musulmanas. Por desgracia, esto podría cambiar radicalmente en las próximas semanas, según se consolide el nuevo poder.
(Nota: al final de este artículo se trata de las acciones que el entonces Presidente Donald Trump puso en marcha para ayudar a los cristianos de Oriente Medio y, posteriormente, para que la diplomacia de EE.UU. defendiera en todo el mundo -durante 4 años- la libertad religiosa)
La experiencia de las pasadas décadas en Siria no aporta casi ninguna tranquilidad sino todo lo contrario
La Sra. Nina Shea, directora del Center for Religious Freedom, del centro de estudios (think tank) conservador Hudson Institute, con sede en Washington, DC, no puede expresarlo con más claridad ni determinación, en el diario británico The Telegraph, hace sólo un par de días:
“La antigua comunidad cristiana de Siria se encuentra ante una inminente amenaza existencial”
Y continúa así: “No crean en el optimismo de los líderes de las iglesias locales ni en las palabras tranquilizadoras de los yihadistas [ahora en el poder]. Los cristianos de Siria son ahora rehenes de los islamistas”.
“A lo largo de los pasados 13 años, esta comunidad cristiana ha visto como los yihadistas han, sistemáticamente, quemado y profanado sus antiguas iglesias, asesinado a sus queridos arzobispos y a otros pastores, sojuzgado y esclavizado mujeres … y masacrado a aquellos que no les obedecieron. Semejante brutalidad procede del fanático odio religioso alimentado por estos mismos militantes yihadistas, ya se llamen Al Qaida, ISIS [o Daesh] o HTS”.
“Que el comandante [de HTS] Mohamed Al Golani se haya colocado ahora una vestimenta occidental y hable de ¨moderación¨ … es algo puramente táctico”, en tanto consolide su aparato de poder a nivel nacional.
“Estos militantes no tienen más credibilidad que la de los talibanes, quienes [al comienzo de su toma del poder en Afganistán] prometieron respetar los derechos de las mujeres …[pero] tres años después han ¨borrado¨ toda presencia femenina de la vida pública”…
“Desde 2010 [cuando comenzó la ¨primavera árabe¨ y la guerra civil en Siria] la comunidad cristiana en este país se ha reducido un 90%, de dos millones a unos 250.000 en la actualidad, habiéndose escapado a Occidente la mayoría de ellos”…
“John Pontifex … el líder en Irak de la organización Ayuda a la Iglesia Necesitada [Aid to the Church in Need] ha advertido de que las violaciones a la libertad religiosa ¨suelen empeorar tras la caída de un régimen duradero¨”, como ha sido el de la familia Al-Asad”.
Eso sí, la autora del pesimista artículo del The Telegraph que vengo citando in extenso, Nina Shea, ve muy acertado que “Las Fuerzas de Defensa de Israel así como el Mando Central de EE.UU. no estén corriendo ningún riesgo. [Por el contrario,] están bombardeando sin miramientos los campamentos en Siria de ISIS [el Estado Islámico, también conocido como Daesh], infraestructuras militares, etc.”
Existe también un pronóstico menos pesimista sobre el futuro de Siria
Prácticamente todas las personas occidentales que están interviniendo de algún modo en los asuntos de Siria, tras el derrocamiento del dictador Bashar al-Asad, expresan prudencia en cuanto al futuro del país y, en particular, sobre las verdaderas intenciones del máximo dirigente del grupo HTS, Mohamed Al Golani, que se ha hecho con el poder en el país, con la ayuda -encubierta- de Turquía.
En fin, hablar de ¨hacerse con el poder en todo Siria¨ es mucho decir. Muchos otros grupos militantes, unos yihadistas y otros no -como los kurdos, drusos, etc.- siguen controlando amplias zonas de Siria. Quizás lleguen a algún acuerdo general, como quiere y reclama Occidente, y el país no se fraccione en pequeñas y enfrentadas regiones, o quizás no.
Dentro de esta incertidumbre general y profunda sobre qué aguarda a Siria, algunos analistas mantienen una concepción algo menos pesimista que la de la Sra. Nina Shea, que he expuesto más arriba. Uno de los corresponsales para Oriente Medio del Wall Street Journal (WSJ), el principal diario conservador de EE.UU. y del mundo, Stephen Kalin.
Este corresponsal ha colocado el siguiente subtítulo a una de sus crónicas:
“Los rebeldes islamistas [esto es, HTS] prometen tolerancia religiosa, pero los miembros de las comunidades cristianas de Siria no saben si pueden confiar en ellos”
“Por ahora, la vida de las personas de las antiguar comunidades cristianas de Siria no se ha visto trastornada [por la caída del dictador Al-Asad]. Pero existe ansiedad en cuanto que traerá el nuevo poder de los grupos islamistas …”
“Nos están pidiendo a los cristianos que sigamos practicando todas nuestras actividades religiosas y que celebremos plenamente la Navidad”, ha informado el empleado de una asociación.
Las nuevas autoridades islamistas sirias necesitan imperiosamente el reconocimiento y la ayuda económica de Occidente
Siguiendo con la mencionada crónica del Wall Street Journal, conviene no olvidar que el nuevo gobierno provisional sirio ha roto relaciones, radicalmente, con Rusia y con Irán reduciéndosele, por tanto, las fuentes de posible ayuda diplomática y económica.
“Los rebeldes [el HTS y otros] buscan dar tranquilidad a las minorías religiosas y étnicas de que se les respetarán todos sus derechos y disfrutarán de igualdad con la mayoría musulmana. De que cumplan o no esta promesa dependerá el destino de unas de las más antiguas comunidades cristianas del mundo … sirios ortodoxos, sirios católicos, griegos ortodoxos, griegos católicos y armenios ortodoxos” …
“[Como es bien sabido] HTS está declarada por EE.UU., la Unión Europea y Naciones Unidas como una organización terrorista. Tendrá que convencer a Occidente que está dispuesto a respetar a las minorías [religiosas y étnicas] si quiere que se le retire dicha caracterización, que se le levanten las sanciones [que aquello acarrea], asegurarse de ayuda para la reconstrucción del país [que se encuentra ahora en ruinas] y reintroducir Siria en la economía mundial” … “Hasta ahora, los rebeldes islamistas han proclamado muchas ideas acertadas en sus declaraciones públicas”.
Al mismo tiempo, el corresponsal del WSJ, Stephen Kalin, relata un suceso anecdótico, pero que podría tener alguna significación real. “El [nuevo] primer ministro provisional [de Siria], que acaba de ser nombrado por el líder del HTS, apareció en televisión para efectuar unas declaraciones ante una bandera de Siria y de un estandarte islamista, lo que enseguida provocó críticas. En su siguiente aparición en TV, en una entrevista con la cadena catarí Al Jazeera, solo estaba colocada la bandera siria”.
Esperemos que este corresponsal sea el que acabe teniendo la razón, aunque el futuro de este país está plagado de dificultades.
Desde 2017 el entonces Presidente Trump ayudó directamente a los cristianos de Oriente Medio y en 2020 ordenó que la diplomacia de EE.UU. actuara en pro de la libertad religiosa en todo el mundo
A finales de 2017, cuando todavía no había sido derrotado definitivamente la salvaje organización yihadista Estado Islámico (ISIS o Daesh), el excelente Vicepresidente Mike Pence anunció -según relaté en mi artículo– que “la Administración Trump ha comenzado a reorientar su ayuda a las minorías religiosas de Oriente Medio desde las instituciones de Naciones Unidas, a organizaciones locales de aquellos países con los que viene trabajando la agencia estadounidense de ayuda al desarrollo (USAID)”.
El motivo de ¨puentear¨ a Naciones Unidas era que “En la práctica, casi toda la ayuda humanitaria de NNUU acaba beneficiando a los musulmanes, sin atender -apenas- a las necesidades de los cristianos, yazidíes y otras minorías religiosas [que estaban siendo aniquiladas por el Califato Islámico]”.
Más adelante, en junio de 2020, el Presidente Trump emitió una orden ejecutiva que –tal como expliqué entonces– “manda que [durante los siguientes 4 años, hasta 2024] el Departamento de Estado [esto es, el Ministerio de Exteriores] … desarrolle un plan para afianzar la libertad religiosa internacional, destinando al menos 50 millones de dólares cada año” con ese fin …
“Como parte de aquel plan se mejorará la prevención de ataques contra lugares de culto, reforzando sus medidas de seguridad en aquellos países y zonas donde vienen sucediendo agresiones”.
“… las intervenciones de la Administración Trump no sólo fueron en favor de comunidades cristianas, sino también de otras creencias religiosas”.
Otros artículos de mi blog sobre estos temas:
Trump ordenó promover la libertad religiosa en el mundo. 5 de diciembre de 2020.
EE.UU. ayudará directamente a los cristianos en Oriente Medio. 6 de diciembre de 2017.
El Presidente Trump a punto de liquidar el Califato Islámico. 25 de octubre de 2017.
Oriente Medio y el Presidente que ¨dirigía desde atrás¨. 16 de marzo de 2016.

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