
Rápida pérdida de apoyo electoral de Trump. Fuente: RealClearPolitics.
Media del Índice de Aprobación del Presidente Trump
(27 de enero al 20 de marzo 2025)
(27 enero 2025: le aprobaban el 50,3% y le desaprobaban el 44,2%.
Aprobación neta, en las barras inferiores: +6,1%)
(20 marzo 2025: le aprobaba el 47.9%, le desaprobaba el 48,5%.
Aprobación neta: -0,6%)
Donald Trump tomó posesión -como siempre ocurre- el 20 de enero de 2025. Como se observa en el gráfico de arriba, Donald Trump comenzó su mandato con una considerable “aprobación neta” positiva de su acción de gobierno.
La ¨aprobación neta¨ es la diferencia entre el porcentaje de ciudadanos en edad de votar que aprobaban su acción de gobierno -que el día 27 de enero constituían el 50,3%– y el porcentaje de aquellos que la desaprobaban que era del 44,2%. Por consiguiente, la “aprobación neta” el 27 de enero era del +6,1%. En estos gráficos, la “aprobación neta” aparece reflejada en las barras verticales colocadas en la franja inferior del gráfico.
Deseo aclarar que no estoy tomando una sola encuesta. El diario digital, de centroderecha, Real Clear Politics (o RealClearPolling) lleva décadas elaborando una media de casi todas las encuestas electorales que se efectúan en EE.UU.; “media” que naturalmente resulta muy representativa.
Para el corto periodo que aquí estoy considerado (de unas siete semanas), RealClearPolitics ha tomado la media de 16 diferentes encuestas nacionales, realizadas por empresas demoscópicas privadas.
Allí no hay esa aberración de que una institución pública (como el Centro español CIS) efectué encuestas de contenido político que, evidentemente, pueden ser manipuladas para favorecer al partido en el poder. El depravado actual primer ministro social-comunista, Pedro Sánchez (del PSOE), ha llevado al extremo dicha manipulación de las encuestas electorales públicas. Por ello, esta actividad del CIS debería ser suprimida, para siempre.
Trump arrancó en enero con una respetable aprobación ciudadana
La cadena de TV, privada, CBS (de centro izquierda) encarga sus propias encuestas y este pasado día 9 de febrero titulaba su artículo del siguiente modo:
“Trump recibe una aprobación positiva en medio de unas primeras semanas ¨vigorosas¨; se considera que está cumpliendo sus promesas [de la campaña electoral].”
El 27 enero 2025 (primeras encuestas) aprobaban a Trump el 50,4% y le desaprobaban el 44,2%; lo que significa una aprobación neta del +6,2%.
En su primera presidencia, en enero de 2017, Trump recibió ya una desaprobación neta del -2%, desde su primer día, como aparecerá en el gráfico de bastante más abajo. Desaprobación demoscópica que se incrementó con rapidez y que nunca llegó a convertirse en positiva.
Por cierto, tal como afirma -ahora- la TV CBS, “se considera que [Trump] está cumpliendo sus promesas [de la campaña electoral].”
Ya en su primera presidencia -2017 a 2020- Trump se caracterizó por lo contrario de lo que hacen los populistas stricto sensu, tales como Vladimir Putin, el venezolano Nicolás Maduro, los españoles José Luis Rodríguez Zapatero, Pablo Iglesias (Podemos) y Pedro Sánchez (PSOE), el mexicano Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el brasileño -tan injustamente alabado- Lula da Silva y su Foro de Sao Paulo, los argentinos Kirchner (Néstor y Cristina), etc.
Como explicaba yo detenidamente en la primavera de 2019, a mitad de su primer mandato, “Trump está cumpliendo escrupulosamente sus promesas electorales”: ¨Promises Made. Promises Kept¨.
Por ejemplo, sacó a EE.UU. del desastroso Acuerdo Climático de Paris, se apartó del equivocado y apaciguador Acuerdo nuclear occidental con Irán, reemprendió la construcción de oleoductos con Canadá que el izquierdoso Barack Obama había paralizado para “salvar el planeta”, etc.
Que Trump sea un bocazas no es lo mismo que mentir.
El Partido Demócrata -sumido en una profunda crisis – apenas consigue arrebatarle el respaldo ciudadano al Partido Republicano durante el comienzo de 2025
Podría pensarse que la rápida pérdida de apoyo popular a Donald Trump estaría colocando al Partido Demócrata -todavía dominado por su ala izquierdista-, muy en cabeza de las encuestas electorales clásicas, en las que se pregunta a quién votarían para el Congreso de Washington, D.C. si dichos comicios se celebrasen ahora … pero no está sucediendo esto, en absoluto.
Según las medias de encuestas del Real Clear Politics, desde finales de enero 2025 hasta mediados de este mes de marzo, los demócratas únicamente aventajan a los republicanos (GOP) por un 0,8% del total de los potenciales votantes. El Partido Demócrata conseguiría el 45,3% de los votos, frente al 44,5% los conservadores.
Dicho de otro modo, a una gran franja central del electorado de EE.UU. no le gusta la acción de los conservadores, pero tampoco se fían de los llamados progresistas -muy radicales-, que hoy predominan a la cabeza de los demócratas, aunque todo esto sigue estando bastante confuso desde la gran derrota de la Sra. Kamala Harry en las elecciones del pasado noviembre.
En cuanto me sea posible, abordaré la presente crisis del progresismo político en EE.UU. y sus muy difusas alternativas: básicamente, continuar con sus programas extremistas (woke, de fronteras abiertas, de indulgencia con los criminales y atando las manos a las fuerzas policiales –Defund the Police!-, etc.) o emprender -seriamente- un reposicionamiento hacia el centro izquierda, adonde se situaron durante décadas … hasta Barack Obama (2009 a 2016).
Cómo ha ido evolucionando el sentimiento ciudadano en contra de Trump, durante sus dos primeros meses
Vuelvo a reproducir aquí el gráfico de portada para facilitar la comprensión de qué puede haber ido influyendo en la caída de su popularidad.
Debo advertir que las encuestas y gráficos que la web de Real Clear Politics muestra, día a día, van cambiando según pasa el tiempo.
Media del Índice de Aprobación del Presidente Trump
(27 de enero a 20 de marzo de 2025)
(27 enero 2025: le aprobaban el 50,3% y le desaprobaban el 44,2%.
Aprobación neta, en las barras inferiores: +6,1%)

Fuente: Real Clear Politics.
Hitos en la caída de la aprobación ciudadana de Donald Trump
Durante los días finales de enero y la primera semana de febrero tuvo lugar una considerable caída del apoyo a Trump: unos 2 puntos porcentuales, de 50,3% a unos 48,2%.
Fue durante este periodo cuando el nuevo presidente comenzó a hablar de anexionarse Groenlandia y que Canadá debía convertirse en el Estado 51 de Estados Unidos, ambos asuntos conflictivos y estrambóticos sobre política exterior.
A partir de la segunda semana de febrero no varió mucho el nivel de aprobación, pero aumentó bastante el % de ciudadanos que desaprobaban a Trump, esto es, la línea roja del gráfico.
En este periodo Trump agitó casi a diario la amenaza dirigida a sus principales socios comerciales del mundo (Canadá, México, China, la UE, etc.) de introducir elevados aranceles a la importación de los principales de sus productos.
Casi todos los analistas económicos interpretan estas verdaderas “guerras comerciales” como la antesala de un futuro estancamiento económico y de una subida de los precios, en el propio EE.UU. y en sus socios comerciales. La inflación bajo Joe Biden y sus políticas de multiplicación del gasto público y de crecimiento disparado de la deuda pública pesó mucho en contra de la candidata demócrata Kamala Harris en los pasados comicios de noviembre y ahora puede hacer mucho daño a Trump … si no rectifica a tiempo. Pero un ególatra como Trump -que se ha rodeado en la Casa Blanca de varios ignorantes aduladores -como Peter Navarro (su principal consejero para el comercio internacional)- va a tardar demasiado en dar marcha atrás. Ello provocará, sin ninguna duda, fuertes caídas de su apoyo ciudadano que vamos a presenciar en los próximos cinco o seis meses, de lo que trataré de informarles.
El acercamiento de la Casa Blanca al Kremlin y la traición a Ucrania están hundiendo la aprobación ciudadana de Trump, lógicamente
Una cosa es que resulta imprescindible actualmente replantearse el buenista sistema internacional de comercio -que ha favorecido enormemente a China, por ejemplo- y algo distinto es arrasar con todo el sistema de comercio que se ha aplicado -al menos entre los aliados occidentales- desde la conferencia de Bretton Woods en junio de 1944, un año antes del final de la II Guerra Mundial.
Por otro lado, el 18 de febrero de 2025 Trump tuvo la desvergüenza de sumarse a la tergiversación del Kremlin de que fue Ucrania quien comenzó la guerra con Rusia, esto es quien se expuso a ser barrida del mapa como un país independiente con la invasión rusa que trataba de derrocar al régimen ucraniano en dos semanas.
Pocos días después, Trump asumió otro falseamiento de Putin, acusando a Zelensky de ser “un dictador”. Estas verdaderas infamias de Donald Trump han hecho crecer mucho en su propio país la opinión negativa respecto a él, como muestra la línea roja a partir del 16 de febrero.
Cuando Trump y su nefasto vicepresidente JD Vance organizaron en el Despacho Oval, el 28 de febrero, la detestable encerrona en contra del Presidente Zelensky, al día siguiente, el 1 de marzo, la aprobación neta de Trump descendió a un famélico 0,9%: 48,7% le aprobaban y el 47,8% le desaprobaban.
Desde el 12 de marzo -al mes y medio de su toma de posesión- la aprobación neta de Trump ha pasado a ser negativa y parece que permanecerá en esa condición un largo periodo de tiempo.
Las medias de encuestas “sectoriales” ratifican lo que acabo de expresar sobre los puntos débiles de la gestión de Trump
Lo que expresé aquí arriba, de modo tentativo, se ve refrendado por las encuestas que han preguntado, específicamente, por la opinión de los ciudadanos respecto a cada una de las grandes áreas de la acción de gobierno de la nueva Administración Trump.
Nuevamente, RealClearPolitics calcula las respectivas medias “sectoriales” de un sinnúmero de encuestas serias.
Así se comprueba que son una clara mayoría quienes desaprueban la gestión de Trump de la ¨economía¨: 51,4% la valoran negativamente y solo el 44,3% tiene una opinión favorable. Lo mismo sucede en lo relativo a la política de cara a la ¨inflación¨: 54,2% la desaprueba, frente a sólo el 43,7% que la considera positiva.
El mismo tipo de valoración negativa resulta con respecto a la ¨política exterior¨ -que engloba el asunto de Ucrania-: el 52,3% la desaprueba, frente al 43,3% que la juzga de manera positiva.
Sin embargo, según la media de encuestas de RealClearPolitics, los ciudadanos sí que aprueban a Trump en cuanto a su gestión de la ¨crisis migratoria¨. Hasta el 20 de marzo el 52,3% aprobaba su gestión, mientras que eran sólo el 44,0% quienes le desaprobaban, resultando una aprobación neta del +8,2%.
También aprueban, aunque con menor intensidad, la gestión específica del conflicto de ¨Israel y Palestina¨: 47% la aprueban, frente a 42,3% que son de la opinión contraria.
El nivel de aprobación durante la primera presidencia de Trump (2017-2020) y durante el mandato de Joe Biden (2021–2024)
El gráfico de aquí abajo comprende el grado de aprobación de la acción de gobierno de Donald Trump, durante su primer mandato y en estos dos meses de 2025. También recoge la valoración de su persona como líder de la oposición, durante la Administración Biden (2021 a 2024).
En este gráfico se aprecia que ahora Trump ha comenzado desde una posición bastante más favorable que en 2017. Aunque no podemos extendernos aquí sobre la sociología de las elecciones de noviembre de 2024, cabe indicar -sin peligro a equivocarse- que Trump (y el Partido Republicano) consiguió ampliar su base electoral, con algunos mejores resultados entre los ciudadanos de raza negra, entre los latinos (especialmente hartos de las basuras woke y de la rampante criminalidad), entre los jóvenes blancos y entre los habitantes de zonas rurales, que se sienten despreciados por la soberbia progre y verde de los habitantes de las grandes ciudades.
Además, aparece que durante todo su primer mandato (2017 a 2020) su popularidad neta entre los votantes fue siempre negativa, disparándose -como es lógico- cuando se produjo el asalto de sus seguidores al Capitolio el 6 de enero de 2017.

Fuente: Real Clear Politics. (Hasta el 26 de marzo de 2025)
Los 4 años de la Presidencia Biden, Donald Trump continuó teniendo -siempre- una valoración neta negativa, únicamente llegando a igualar y luego superar a la de la candidata demócrata Kamala Harris en el último mes de la campaña, durante octubre de 2024.
Otros artículos de mi blog sobre estos asuntos:
Putin rechaza el alto el fuego de Trump. Las maniobras dilatorias de Putin están dejando en evidencia la falta de capacidad de Trump para llevar a Putin adonde él quiere. Trump está fracasando. 19 de marzo de 2025.
Lo que Trump persigue en Ucrania y lo que Putin realmente desea. ¿Conseguirá Trump separar a Rusia de China? 17 de marzo de 2025.
La traición de Trump a Ucrania y su colaboración con Putin resultan despreciables. Esta infamia desacreditará toda su presidencia, a pesar de los otros muchos aciertos políticos de Trump. 7 de marzo de 2025.
Sólo el dictador Putin ha ganado con el espectáculo en el Despacho Oval entre Trump y Zelensky. 1 de marzo de 2025.

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