En su momento de máxima expansión (finales del s. XVIII y comienzos del s. XIX) los territorios españoles comprendían casi la mitad del presente Estados Unidos. En siglos anteriores (el XVI y XVII) colonizadores españoles habían ascendido por la Costa Este, creando misiones y fortines (a los que se llamaba presidios) hasta a unos 500 km. de la actual ciudad de Washington, DC, así como también subieron por casi toda la costa de California. La colonización española de EE.UU. ha dejado una impronta en muchos de sus territorios.

Mapa de los territorios españoles en América del Norte, Centroamérica y el Caribe en 1810, momento de su máxima expansión. También el territorio de EE.UU. en aquel año, 1810; su acuerdo de independencia respecto a Gran Bretaña fue en 1783, tras la guerra de independencia que comenzó en 1776. Fuente del mapa: Reditt.
[Nota: en abril de 2026 he ampliado mi breve artículo de abril de 2017].
La mayor expansión territorial de la historia
Echando la vista atrás, al siglo XVI, los logros exteriores de los españoles tuvieron muy poco que envidiar a los de los estadounidenses de la actualidad.
Durante cerca de trescientos años los navíos, soldados y los tercios españoles fueron respetados y temidos por todas las potencias de la época, igual que sucede con las fuerzas armadas estadounidenses desde 1945.
Como afirmó un historiador de EE.UU., Samuel Eliot Morison, en el The Oxford History of the American People (en 1965, antes del movimiento woke e indigenista): “En 1600 [sólo 108 años después de la llegada de Colón a islas del Caribe en su primer viaje, 1492] España había conquistado la totalidad de la costa de Suramérica, a excepción de Brasil, [esto es, 32.000 km, contando solo la Suramérica española; como comparación, el contorno total de India mide “solo” 6.100 km], y [también había conquistado] gran parte del interior [de Suramérica] …”
“En una generación [esto es, unos 30 años, a comienzos del XVII] los españoles adquirieron más territorio que Roma en cinco siglos …”. “No se conoce otra conquista como la española en los anales de la especie humana”.
España no sólo conquistó, sino que desarrolló aquellas tierras y educó a sus primitivos habitantes indígenas
“Los españoles organizaron y administraron todos los territorios que conquistaron, llevando allí las artes [las técnicas] y la literatura de Europa y convirtiendo a millones [de indígenas] a su fe”, como se hacía con los hermanos no creyentes. Estas son palabras del historiador Samuel Eliot Morison.
Cabe añadir que, al tiempo, les enseñaban la escritura y elaboraron las primeras gramáticas y diccionarios de decenas de lenguas nativas, que eran solo habladas. De este modo, dichas lenguas vernáculas adquirieron más solidez, prolongándose su uso en el tiempo. En 1539 España construyó la primera imprenta del continente americano, en Ciudad de México; se editaron libros no sólo en español sino también en diversas lenguas locales.
Como se ve, esto fue igualito que lo que hicieron los británicos y holandeses con los nativos en sus diversas colonias del mundo. Estos dos pueblos, para tratar de ocultar sus crímenes e injusticias sistemáticas contra los indígenas de sus colonias, desarrollaron -con gran éxito- su insidiosa “Leyenda negra” contra España. Casi la mitad de los españoles, un gran ejército de tontos útiles, se ha sumado desde hace muchas décadas a esta calumnia sobre nuestro país.
Además, los españoles introdujeron la agricultura, la ganadería, la carpintería, la herrería, la albañilería, la confección de prendas textiles. La gran mayoría de los pueblos nativos de América -con unas pocas excepciones (como en Nuevo México, Arizona y zonas del actual México y de Centroamérica)- desconocían estas esenciales actividades económicas.
En casi todos los lugares los descubridores españoles introdujeron la rueda, que resultaba totalmente ajena para la inmensa mayoría de los indígenas del continente americano …

Modos de transporte terrestre de los indígenas norteamericanos. Trineos terrestres (travois).
Debe añadirse que los conquistadores españoles también construyeron los primeros hospitales y escuelas, y muchas universidades.
Las comunidades indígenas en el continente americano bajo los españoles han subsistido, pero casi se extinguieron bajo los anglosajones
Dicho sea brevemente de paso, aunque se trata de algo trascendental, en los países y regiones de América donde dominaron los españoles en la actualidad siguen encontrándose a millones de personas de las razas indígenas y mestizos, básicamente integrados en las respectivas sociedades.
Adonde los conquistadores fueron anglosajones, como en gran parte de EE.UU., dichos pobladores originales casi siempre han desaparecido, o viven miserablemente en las desventuradas “reservas indias”.
Quien todavía tenga dudas de esto puede leer mi análisis sobre la evolución de los indios de California.
El Reino de España incorporó el continente americano a la civilización moderna
Por consiguiente, España fue el introductor en casi toda América –también en el Norte, mucho antes que los anglosajones- de los conocimientos intelectuales y avances técnicos de la Europa de entonces.
En definitiva, introdujeron a esos pueblos a la civilización moderna que, en aquellos siglos, estaba constituida muy principalmente por las naciones de Europa: España, Gran Bretaña, Francia, Portugal, Archiducado de Austria, Holanda …
En una segunda, pero destacada, posición mundial se encontraban el Imperio Otomano (con sede en la imponente ciudad europea de Estambul) y el imperio chino bajo la dinastía Ming que, a pesar de sus avances en diversos campos técnicos y del conocimiento, permaneció muy aislado del mundo exterior, por decisión propia y fue sumiéndose en el atraso técnico y económico.
La verdadera causa de las olas de muerte de los indígenas en toda América fue la insuficiencia de su sistema inmunológico frente a las enfermedades de los europeos. España nunca realizó un genocidio
A medida que todo tipo de pueblos originarios del continente americano entraban en contacto con conquistadores europeos se produjo entre ellos una enorme mortandad. En ausencia de toda base histórica que lo demuestre, la progresía buenista e indigenista ha afirmado con rotundidad que esto suponía un “genocidio”, esto es, el asesinato intencionado de pueblos americanos enteros. En la inmensa mayoría de los casos, eso es una mentira.
Como yo concluía en mi artículo dedicado expresamente a analizar esta cuestión, la auténtica causa de aquellas muertes en masa de los indígenas fue “la incapacidad del sistema inmunológico de las tribus nativas de indios para reaccionar eficazmente frente al contagio de las enfermedades infecciosas (sobre todo, la viruela, el sarampión y la gripe) que llevaron con ellos los europeos”.
En Europa existía ya un elevado número de ciudades, a lo largo y ancho de casi todas las regiones, en las que sus habitantes entraban en contacto con todo tipo de enfermedades infecciosas transmitidas por otras personas y, con ello, fueron desarrollando espontáneamente, a la largo de siglos, respuestas inmunológicas eficaces.
En segundo lugar, la ganadería estaba muy generalizada y, con ella, el contacto regular con animales vacunos, ovinos, porcinos, aves domésticas, de raza caballar, mular, etc.
Como es sabido desde hace siglos, son “dichos animales domesticados el origen de la mayoría de las enfermedades infecciosas que sufrimos los humanos (en las regiones no tropicales)”.
“En el continente americano, por el contrario, apenas se conocía ni se practicaba la ganadería. El perro era el único animal domesticado presente en casi todas las regiones del continente, pero carece de relevancia para lo que nos ocupa”.
Los primeros europeos en llegar y cartografiar gran parte de EE.UU. fueron los españoles
Es interesante recordar que más de la mitad del territorio de los actuales Estados Unidos fue ¨puesta en el mapa¨ por las expediciones españolas.
Esto comprende todo el Sur estadounidense, desde la península de Florida hasta California: ver el mapa de aquí abajo.

Territorios españoles y de EE.UU. en 1810.
El territorio español también se extendía desde el rio Misisipi-Misuri (que es un rio que fluye de norte a sur) hacia el Lejano Oeste, el mítico Far West. En el mapa reproducido aquí arriba la frontera entre la entonces denominada Luisiana Española (en color amarillo) y los EE.UU. en el año 1810 (en color gris) coincidía en gran medida con el curso curvilíneo del rio Misisipi.
Juan Ponce de León descubrió el primer territorio del actual EE.UU., mucho antes que los británicos y que los franceses
En 1513 Juan Ponce de León descubrió, para el mundo europeo, la península de Florida (el día de la Pascua Florida, de ahí el topónimo puesto) y, con ello, el actual territorio de EE.UU., viajando por todo el litoral atlántico -oriental- de esa península.
En 1519 Álvarez de Pineda navegó la costa occidental de Florida y por toda la costa sur del actual EE.UU., incluida la de Tejas, a lo largo del Golfo de México.
Durante el resto del s. XVI navegantes españoles subieron por la Costa Este, atlántica, recorriendo el litoral de Georgia hasta la actual Carolina del Sur. Los jesuitas establecieron 4 misiones en el interior de Carolina del Norte (cerca del actual Greensboro), no lejos del límite con Virginia, a poco más de 500 km del actual Washington DC. No obstante, la vida de estas 4 misiones no fue prolongada.
Los británicos tardaron 71 años en efectuar su primera exploración de la costa atlántica. En 1584 Sir Walter Raleigh desembarcó en Roanoke, en el actual estado de Carolina del Norte. Pero este primer poblamiento pronto dejó de existir.
En 1565 España estableció el primer asentamiento humano europeo permanente (que ha persistido hasta nuestros días) en el territorio de EE.UU. y Canadá, al norte de la costa atlántica del actual estado de Florida. La ciudad de San Agustín (Saint Augustine, la llaman allí) fue fundada por Pedro Menéndez de Avilés, en 1565.
A los británicos les llevó 42 años más, 1607, crear su primer asentamiento permanente (hasta nuestros días) en Jamestown (en la costa del actual estado de Virginia). En 1620 arribó el Mayflower al actual Massachusetts con los llamados Pilgrim Fathers, constituyendo el segundo asentamiento anglosajón permanente: la ciudad de Plymouth.
Francia también fue por detrás de los españoles, tanto en la exploración de Norteamérica (la desembocadura del río San Lorenzo, en 1534) como en su primer establecimiento permanente: la ciudad de Quebec (1608).
Donde se asentaron los españoles en Norteamérica las colectividades indígenas locales se desarrollaron muy por encima de su primitivo anterior nivel
La presencia española en Florida duró 300 años, unos 270 años en Arizona, el sur de California y partes de Alabama y más de 200 años en Nuevo Méjico y zonas de Misisipi.
Cuando los anglosajones llegaron -mucho después- a todas estas tierras se encontraron comunidades más o menos organizadas, con un desarrollo muy superior al de los indígenas originales, quienes mayoritariamente se encontraban todavía en la Edad de Piedra, en el prolongado y elemental estadio del paleolítico.
En su gran mayoría estaban aún en el estadio de las comunidades cazadoras-recolectoras. “Las sociedades cazadoras-recolectoras, como su descriptivo nombre indica, son culturas en las que los seres humanos obtenían sus alimentos mediante la caza, la pesca, la necrofagia [consumo de cadáveres de otros animales], y la recogida de plantas silvestres [como cereales naturales, judías y bellotas] y otros alimentos”.
Solo unos pocos de estos pueblos de EE.UU. -como en Arizona y Nuevo México- habían adquirido cierta experiencia en el cultivo de la tierra, esto es, formaban parte de la revolución neolítica.
Lo que acabo de afirmar sobre las sociedades cazadoras-recolectoras se refiere a los indios del muy extenso actual territorio de EE.UU., no a los indios de parte de América central y de zonas del actual México que entonces habían evolucionado bastante más, practicando regularmente el cultivo de la tierra.
El 10 de julio de 1821, una década después de la invasión napoleónica de España y de la subsiguiente Guerra de Independencia española, nuestro país tuvo que ceder la Florida a los Estados Unidos, terminando oficialmente su presencia en los territorios de la Unión.
La colonización española de parte de EE.UU., que comenzó en 1513 con el descubrimiento de Florida para los europeos, terminó en 1821 (también, casualmente, en Florida), tras 300 años de presencia desigual pero activa.
Descubrimiento del Gran Cañón del Colorado y fundación de la ciudad de San Francisco
El Gran Cañón del Colorado, uno de los mayores símbolos naturales de EE.UU., lo descubrió -para el mundo europeo- el español García López de Cárdenas y Figueroa, en 1540.
La ciudad californiana de San Francisco, sobre la costa del Pacífico, fue fundada por franciscanos -predominantemente españoles- al crear la misión San Francisco de Asís, en 1776. Año este en el que las 13 colonias de la Costa Este, atlántica, declaraban su independencia de Gran Bretaña y prácticamente desconocían todo lo que ocurriera más allá de los Grandes Lagos y del rio Misisipi.

Misión San Francisco de Asís, fundada en 1776. Ciudad de San Francisco. (Fuente: Zenda).
Otros artículos de mi blog sobre estos asuntos:
Diseñar América. El legado de España en los Estados Unidos. 16 de marzo de 2016. Cristina Gavarrón.
Los Caminos Reales en EEUU que comunicaron y estructuraron por primera vez aquellos amplísimos territorios. (1 de 2). 30 de junio de 2026.
Participación indígena en la administración de sus comunidades en las Misiones españolas en California. 9 de julio de 2021.
Los indígenas de California casi fueron exterminados por los estadounidenses, no por los españoles. 22 de agosto de 2019
La colonización de California por España. Fray Junípero Serra. 22 de diciembre de 2018.
La retirada de estatuas de Colón y la hipocresía anglosajona. 15 de octubre de 2018.
Impacto histórico de los europeos en la salud de los indios de América. 25 de septiembre de 2018.
También puede acceder a los contenidos de la etiqueta “España en historia de EE.UU.» (que siempre están actualizados), pinchando aquí.

La verdad oculta.
¡Pues si que te pones enigmático! Yo he escrito aquello para lo que he econtrado un fundamento de hecho. Espero que te haya sido de alguna utilidad.
Un cordial saludo,
Gustavo Jaso
España fue una nación gloriosa y los Estados Unidos deben gran parte de su progreso, al legado español en su territorio y el apoyo brindado durante la independencia americana e irónicamente existe un rechazo muy significativo a todo lo hispano.
España no ha vuelto a ver las luces de la hegemonía política que gozo en sus buenos días, lo que nos queda es el orgullo y las hazañas del pasado hispano como cuando el hombre fue a la Luna.
Enhorabuena y Gloria eterna por la Vieja España.
Estimado amigo:
Así es. Todos sabemos que un país no puede vivir únicamente de un pasado glorioso, como el de España. Pero sólo los necios y los enemigos internos de nuestro país, caen en el extremo opuesto: no ya olvidar, sino negar que España haya sido capaz de llevar a cabo grandes proezas. Éxitos que en modo alguno deben ser minimizados y aún menos negados.
Todos debemos hacer lo que esté en nuestra mano para recordar y poner en valor nuestros pasados logros. Quizá algún día despertarán los españoles, que hoy en día sestean, y podremos alcanzar un presente más positivo y satisfactorio del que enorgullecernos.
Recibe un cordial saludo,
Gustavo Jaso