
Meloni consigue reducir la inmigración. Acuerdo entre Italia y Albania.
El principal diario conservador francés, Le Figaro, titulaba del siguiente modo hace un par de días una noticia sobre Italia:
“La política de Georgia Meloni reduce la inmigración clandestina [esto es, ilegal] …”
Le Figaro continuaba informando de que “Según el Ministerio del Interior [italiano] el número de migrantes clandestinos que han desembarcado en el país desde el día 1 de enero [de 2024] ha caído un 65% en relación [al mismo periodo] de 2023”.
Hasta el día 27 de agosto de 2024 el número de inmigrantes ilegales en Italia ha sido de 40.138, frente a los 113.469 del mismo periodo de 2023.
Número de inmigrantes desembarcados en Italia entre el 1 de enero y el 27 de agosto de 2022, 2023 y 2024

Fuente: Ministerio del Interior de Italia.
El gobierno de la Primera Ministra Georgia Meloni se constituyó a finales de octubre de 2022, sufriendo durante 2023 una avalancha de inmigración ilegal que, como escribí entonces, estuvo “organizada por las mafias para desbordar y debilitar al nuevo gobierno de Italia”. Hoy en día se comprueba que las mafias están perdiendo este órdago.
Por otro lado, con datos hasta abril de 2024, el número de entradas en Italia de menores no acompañados (menas) se había reducido un 90%.
El Gobierno de Georgia Meloni reconoce la necesidad en la actualidad de un cierto nivel de inmigración, pero canalizado por los cauces legales
En Italia, como en la mayoría de los países europeos en la actualidad, el grave descenso de su natalidad está provocando una penuria permanente de mano de obra en numerosos sectores de su economía que las organizaciones empresariales vienen señalando desde hace tiempo. Escasez del factor trabajo que, lógicamente, está ya ocasionando una reducción del potencial de crecimiento económico de Italia y de otros países europeos.
Como la primera ministra repite con frecuencia “los problemas demográficos de Italia y Europa se solventarían mejor mediante un incremento de la tasa nacional de natalidad”, pero admite que -mientras aquello no se consiga- la existencia de cuotas de inmigración legal supondrán una “contribución positiva” a nuestras economías.
¿Hace falta recordar que la inmensa mayoría de los millones de españoles e italianos que en los años 60 y 70 emigraron a Alemania, Suiza, Francia, etc. lo hicieron cumpliendo los mecanismos legalmente establecidos, esto es, viajando con sus “papeles”?
El Ministro del Exterior, Antonio Tajani, declaró en noviembre de 2023 en el parlamento que “queremos elegir nosotros quienes entran en Italia y en Europa, en vez de dejar esa decisión a los traficantes”, según informa la agencia británica Reuters.
Por ello, desde 2023 el nuevo gobierno italiano ha abierto un calendario de cuotas de visados para que extranjeros puedan obtener permisos legales de trabajar en el país. Para el periodo 2023 a 2025 se podrán expedir un total de 452.000 visados de trabajo, lo que supone multiplicar por 3 los visados que se concedieron en los tres anteriores años. Para 2023 se concedieron 136.000 visados, que es la cifra más elevada desde 2008.
Como informa Reuters, estos visados “benefician en la mayoría de los casos a inmigrantes ilegales que ya se encuentran en Italia, proporcionando un medio para regularizar su situación”.
La externalización de la gestión del asilo político al territorio de Albania es un posible modelo para la UE
Es bien sabido que la mayoría de quienes emigran de manera ilegal a los países europeos logran permanecer en nuestro continente acogiéndose a la vía de la solicitud de asilo político aludiendo a su eventual persecución o discriminación en sus países de origen, ya sean los verdaderos o los que en cada momento estén en conflicto bélico.
La abundante -en realidad, la excesiva- protección legal de este tipo de personas por medio de acuerdos internacionales y de los europeos -como la Convención Europea de Derechos Humanos (CEDH)- suele dar lugar a que estos países admitan a los solicitantes mientras que se estudian sus demandas de asilo, lo que puede durar años.
Por otro lado, aunque las sentencias judiciales finalmente sean negativas, los falsos “perseguidos” consiguen perderse en los países de la UE, impidiendo el cumplimiento de las sentencias. En el conjunto de la UE únicamente entre el 25% y el 30% de las sentencias judiciales de expulsión de inmigrantes que entraron de modo ilegal llegan a convertirse en expulsiones de nuestro territorio.
Con objeto de reducir todo lo posible -en el futuro- la extensión de estas permanencias ilegales, el Gobierno de Georgia Meloni ha diseñado la externalización de la gestión de las peticiones de asilo político por medio de un acuerdo con las autoridades de Albania. Según este acuerdo, la mayoría de las embarcaciones ilegales que se intercepten en aguas de Italia serán obligadas a dirigirse a dos centros de acogida en el norte de la costa de Albania.
Tal como explica la cadena BBC “estos dos centros serán gestionados por la Administración pública italiana, que está pagando su construcción”.
Albania no es miembro de la UE pero está negociando su incorporación.
En Albania se aplicará la legislación italiana
Según ha declarado el embajador de Italia en Albania “en estos centros se aplicará la legislación italiana y la europea”. Los inmigrantes que ingresen en estos dos centros “podrán solicitar allí asilo en Italia”. Como dijimos, la tramitación de las peticiones de asilo será realizada por funcionarios de Italia. “Quienes vean rechazada [su solicitud] serán enviados a países considerados seguros” con los que Italia o la UE tenga acuerdos al efecto, tal como Túnez, Egipto y Turquía.
Las solicitudes de asilo se tramitarán con rapidez en dichos centros, de forma que se produzca una constante rotación, de unos 3.000 inmigrantes masculinos, adultos, por mes: 36.000 al año.
Organizaciones progres europeas trataron de bloquear el mecanismo acudiendo al Tribunal Constitucional de Albania, pero este sistema ha quedado aprobado definitivamente por aquella corte en enero de 2024.
Cosa sorprendente en Italia, esta nueva legislación sobre la externalización a Albania (Outsourcing of Asylum) fue aprobada en enero 2024 por la Asamblea italiana por una amplia mayoría: 155 contra 115 diputados.
A principios de agosto finalizaron las obras de construcción de las instalaciones del primero de los centros de acogida en territorio albanés. No obstante, dicho centro únicamente comenzará a recibir inmigrantes ilegales interceptados en las aguas italianas cuando quede también inaugurado el segundo centro.
Como se aprecia con facilidad, este mecanismo forma parte de las políticas más amplias de diversos países de la UE para reducir el número total de inmigrantes ilegales que atraviesan las fronteras exteriores de la UE, frente al énfasis que daban la Comisión y el Parlamento europeos en los años anteriores en repartir entre los 27 Estados de la UE cualquier número de personas que las mafias fueran introduciendo en nuestras fronteras ,,, aunque este sistema de reparto se pondrá en vigor.
15 Estados miembro de la UE respaldan la iniciativa de Italia y solicitan expandir la aplicación de externalizar las solicitudes de asilo, para reducir las entradas de inmigrantes ilegales en el territorio de la UE
De los 27 actuales Estados miembro de la UE más de la mitad de ellos, 15, “dirigidos por Dinamarca remitieron [el pasado 15 de mayo] una carta abierta a la [buenista] Comisión Europea apoyando la externalización de la inmigración”.
Así lo informaba la cadena pública BBC que, además, añadía que el nuevo primer ministro laborista británico “Keir Starmer ha alabado el acuerdo entre Italia y Albania tras reunirse con ambos primeros ministros …”.
Aunque los muy progresistas redactores de la BBC no proporcionaban ninguna explicación para tan llamativa declaración del nuevo premier británico es indudable que se debe a la gran preocupación de los ciudadanos de aquel país con respecto a este grave problema.
Además de Dinamarca e Italia los otros 13 países de la UE a los que nos referimos son los siguientes: Holanda, Austria, Polonia, Finlandia, Grecia, Rumanía, Bulgaria, República Checa, Estonia, Letonia, Lituania, Chipre y Malta.
El gobierno conservador británico buscó una externalización del asilo semejante a la de Italia pero fracasó en ponerla en marcha en Ruanda
Como informa la web de la televisión privada Euronews, “el protocolo [entre Italia y Albania] se realizó sin la intervención [de las administraciones UE] de Bruselas”, pero en las siguientes actuaciones en este campo podría participar activamente la Comisión Europea, a pesar del infinito buenismo de sus dirigentes y funcionarios. Incluso, la UE podría negociar con Albania (u otros países análogos) la apertura de otros centros de acogida.
Aunque aquí no hay espacio para entrar en detalles, el anterior gobierno conservador británico, presidido por Rishi Sunak, intentó en 2023 y 2024 poner en pie un sistema semejante al de Albania, pero en el país africado de Ruanda, donde ya están construidas buena parte de las instalaciones necesarias. Pero la indecisión de aquel gobierno impidió superar los obstáculos legales y políticos existentes. Entre dichos obstáculos figuraban las disposiciones excesivamente favorables a los inmigrantes de la Convención Europea de los Derechos Humanos (CEDH) de la que aquel gobierno consideró abandonarla.
Italia si ha conseguido salvar este obstáculo al asumir la gestión jurídica de los trámites de asilo en Albania y aplicar la legislación italiana y de la UE, no la albanesa.
Otros artículos de mi blog sobre estos temas:
Principales medidas contra la inmigración masiva en Europa. 27 de octubre de 2025.
La nueva Comisión Europea gira a la derecha. La mayoría de la derecha nacionalista europea opta por transformar la UE desde dentro, lo que supone un gran acierto. 29 de noviembre de 2024.
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