
Irán muy debilitado. Mapa de la distribución de sus países aliados y de la localización de las organizaciones terroristas de la región que aceptan la hegemonía, las armas y las instrucciones de Teherán: “el “Eje de la Resistencia” iraní. Distancia en línea recta entre el oeste de Irán y la frontera oriental de Líbano: 1.000 km. El ¨puente terrestre¨ para reabastecer de armas a Hezbolá en Líbano, está desapareciendo.
Fuente del mapa: The Telegraph.
El corresponsal en Damasco del principal diario conservador británico, The Telegraph, nos informa del final, ayer (día 8 de diciembre), del régimen dictatorial de la familia Asad en Siria.
“El régimen sirio ha caído de forma asombrosa [en apenas 10 días], poniendo fin a 50 años de un orden de puño de hierro de la familia Asad, ante una rápida ofensiva rebelde”.
“Las fuerzas opositoras sirias han proclamado su victoria sobre el régimen del Presidente Bashar al-Asad la mañana del domingo [8 de diciembre], tras su entrada en [la capital del país], Damasco”.
Moscú ha continuado apoyando al régimen sirio, pero no ha combatido contra los insurgentes, expatriando a todos sus ciudadanos y militares
El The Telegraph, continuaba así: “Moscú [que ha sostenido -decisivamente-, con fuerzas militares a Al-Asad desde 2015] ha confirmado que Asad ha dimitido, abandonando el país …”. A las pocas horas, se confirmó que Al-Asad, su mujer e hijos, así como varios de sus ministros se encontraban en Moscú, donde van a residir.
“¨Tras 50 años de opresión bajo el poder del partido Baaz [como un partido político nacionalista árabe, laico y militante del socialismo árabe, totalmente controlado por la familia Al-Asad] y 13 años de crímenes y tiranía y desplazamientos [forzados de buena parte de la población] … [ayer, día 8] anunciamos el final de esta etapa obscura y el comienzo de una nueva era para Siria¨, han anunciado las fuerzas rebeldes en la red Telegram”.
Desde Moscú, el Ministerio de Exteriores de Rusia había expresado un par de días antes que si los soldados del régimen sirio eludían enfrentarse a los sublevados, ellos no iban a hacer su trabajo.
Resulta sumamente relevante la enorme pérdida estratégica que acaba de sufrir la Rusia de Putin. Las tres pequeñas bases aéreas que Rusia tenía en Siria desde 2015 -cuando Barak Obama se lo permitió- como, muy especialmente, la gran base naval sobre el Mediterráneo -Tartús-, son las únicas de las que dispone Rusia en el Mediterráneo oriental y en todo Oriente Medio.
Como afirma la estadounidense Radio Europa Libre, “Rusia ha usado sus bases en Siria para proyectar su poder tanto hacia el Mediterráneo oriental como hacia Oriente Medio en su conjunto” y hacia el norte de África (como Libia y varios de los países africanos más al sur, como Niger, Mali y Burkina Faso).
Ahora, a Rusia únicamente le restan dos bases en la costa de Libia, una aérea y otra naval. Como es sabido, Libia no consigue salir de su permanente inestabilidad política, lo que limita la utilidad para Rusia de estas dos bases. Lo cierto es que en la época de la URSS, hasta 1991, Estados Unidos nunca le permitió bases en Oriente Medio propiamente dicho, como es Siria.
Irán tampoco ha combatido contra los insurgentes que han acabado echando abajo al régimen de la familia Al-Asad
Sencillamente, se han llevado todo el equipo militar pesado que han podido y han evacuado a todo su personal diplomático y a sus muy numerosas “asesores” militares.
Esto resulta ser muy sorprende. La República Islámica de Irán ha invertido muchos miles de millones de dólares para mantener en pie a lo largo de varias décadas el régimen sirio y, en un momento decisivo como el de las recientes semanas, ha tenido que reconocer -de un día para otros- que “todo estaba perdido”, que no había forma de conservar dicho régimen, mientras que los militares del régimen no hacían frente en absoluto a las fuerzas insurgentes, sino que se daban media vuelta y escapaban. En definitiva, todo su esfuerzo había sido en vano.
Por ello, inmediatamente se abrió en los círculos de poder en Teherán una intensa y muy agria disputa para determinar qué sectores del poder iraníes son los auténticos responsables de esta catástrofe y de las inmensas pérdidas financieras que comporta.
La primavera árabe, el comienzo de la guerra civil siria, el gas sarín y el acobardamiento de Barack Obama
La guerra civil en Siria, de la que los acontecimientos de ayer forman parte, se inició hace más de 13 años -en marzo de 2011-, en el marco de lo que se denominó la “primavera árabe”, nacida en diciembre de 2010, en Túnez.
Dicho amplio movimiento en Oriente Medio y el norte de África constituyó una ocasión perdida y -finalmente- un desastre general en la zona, casi únicamente aprovechado por la organización fundamentalista -pero no yihadista- los Hermanos Musulmanes. En el ámbito puramente personal, a los pocos meses de aquella fecha yo comencé a trabajar en la Embajada española en Ankara (capital de Turquía), desde donde seguíamos el conflicto de cerca. Estos dos países comparten una frontera de 900 km. de longitud.
A lo largo de 2013 el régimen de Al-Asad efectuó una serie de ataques con gas sarín -de producción propia- contra población civil de áreas con amplia actividad contraria al régimen, ocasionando unas 1.400 muertes de civiles. Se trata de un gas cuya producción está prohibida internacionalmente.
El Presidente Barack Obama, demócrata, había definido el uso de estas armas como una “línea roja” que, de ser infringida, desencadenaría una intervención militar occidental pero, llegado el momento, se echó para atrás y … la guerra civil lleva ya 13 años, habiéndose producido 12 millones de desplazados sirios (más de la mitad de la población), 6,8 millones dentro del propio país y 5,4 millones en los países vecinos (como Turquía). En marzo de 2024, se han estimado más de 600.000 muertos en la guerra civil. La población de Siria antes de la guerra civil, en 2010, era de 22,3 millones.
¿Qué es el grupo insurgente Hayat Tahrir al-Sham (HTS), que está haciéndose con el control de buena parte de Siria?
La TV pública de Francia para el extranjero, France24, expone que “[hasta 2016] HTS formaba parte de Al-Qaeda, [pero ahora] está tratando de suavizar su imagen pública en un intento de convertirse en un jugador de primera línea de Siria”. … “En el pasado se llamaba Frente Al-Nusra”. Su nombre actual significa “Organización de Liberación del Levante”, esto es, de la zona de Oriente Medio costera del Mediterráneo”.
“A comienzos de 2019, los integrantes de HTS tomaron el control de la provincia siria Idlib, al noroeste del país”, en la frontera con Turquía, con cuyas fuerzas vienen teniendo relaciones. Allí gobernaba a unos 2 millones de sirios. Es desde esta provincia desde donde HTS ha lanzado su actual conquista de gran parte del país.
El grupo HTS es suní y, por consiguiente, considera al Irán chiita como uno de sus grandes enemigos.
“En una entrevista con France24 en 2023 … el dirigente del grupo, Abu Mohammed al-Golani, declaró que estaba haciendo lo posible para impedir que los territorios bajo su control se usen como bases de retaguardia para preparar ataques [terroristas] contra [los países de] Occidente”. Ya veremos que es lo que realmente sucede.
Aquel dirigente de HTS, “ha descrito HTS como un ¨rígido y conservador grupo islamista” [sin más] … “que combate en sus territorios contra Al-Qaeda y el Estado Islámico (ISIS)”. Veremos. Eso sí, está formado principalmente de combatientes sirios, a diferencia de los otros dos grupos, que acogen a terroristas de todo el mundo musulmán. En 2023 HTS mató a quien ISIS/Daesh consideraba su 4º Califa, lo que no es algo menor.
Finalmente, aquel dirigente de HTS afirma que su grupo “no tiene problemas con Occidente, sino con el régimen sirio y con los iraníes y rusos que le apoyan”. Veremos. También mantiene que quieren centrarse en su país y “olvidarse de la yihad global”, tipo Al-Qaeda.0
Dada la extrema rapidez de los acontecimientos políticos en Siria, en estos momentos la organización insurgente HTS continúa declarada como terrorista por EEUU y los países de la UE … aunque los occidentales cruzan los dedos para que haya motivos para levantar a HTS aquel estigma.
Turquía cuenta con gran influencia sobre HTS lo que posiblemente tenga un apreciable efecto estabilizador sobre la propia organización y sobre Siria en su conjunto
Hace tres días, una crónica del Wall Street Journal (WSJ) nos recordaba que “Turquía ha tenido relaciones duraderas con HTS, por medio de sus servicios de inteligencia [el MIT turco], pero Ankara no lo controla directamente”.
Al tiempo que Rusia e Irán están perdiendo mucha de su pasada influencia sobre Siria, tras la caída del régimen sirio, Turquía (que a pesar de sus rarezas sigue siendo miembro de pleno derecho de la OTAN) va a “reforzar su influencia sobre el futuro de Siria”, según el WSJ.
Este cambio estratégico comporta muchos aspectos positivos, pero también una muy seria consecuencia negativa: la nueva influencia de Turquía le coloca en condiciones de ejercer una excesiva presión -incluso ataques militares- contra los muy eficaces combatientes y proocidentales grupos kurdos, agrupados -principalmente- en las llamadas Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), junto a asirios, armenios, etc. Varios de estos grupos étnicos son cristianos y acogen con normalidad a mujeres entre sus combatientes. Turquía quiere debilitar estas fuerzas -o más bien, diezmarlas-, en vez de aliarse a ellas, porque dentro de Turquía opera -desde 1978- una verdadera guerrilla terrorista kurda, el PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán). Además, EE.UU. colabora estrechamente en Siria con aquella coalición FDS y así debe seguir siendo, embrollando las alianzas sobre el terreno.
Durante la anterior guerra intestina generalizada en Siria, entre 2014 y 2017, aquellas fuerzas kurdas -como la SDF- jugaron un importante papel para derrotar a quien entonces era el principal enemigo: el Estado Islámico (ISIS o Daesh), chiita.
La República Islámica y su “Eje de la Resistencia” son los responsables de las guerras¨ irregulares¨, libradas en mitad de la población civil palestina
Este sistema de alianzas de Irán, más o menos formales, con una serie de grupos terroristas extranjeros, de Oriente Medio, le ha permitido a Irán durante décadas aparentar su “no intervención” en los constantes ataques -terroristas- que han lanzado dichos grupos contra Israel.
Históricamente, Israel ganó prácticamente todas las guerras convencionales que padeció (como la del Yom Kipur, en octubre de 1976, iniciada por Egipto y Siria) o bien que los propios hebreos lanzaron de manera preventiva, como -parcialmente- fue el caso en la Guerra de los Seis Días, en junio de 1967.
Guerras en las que las fuerzas armadas combatían, por lo general un corto periodo de tiempo, contra las tropas enemigas, en campo abierto, como hombres, que se ha dicho siempre. Las víctimas civiles eran realmente muy reducidas, casi inexistentes.
Desde entonces, la superioridad militar y tecnológica de Israel, ha ido incrementándose enormemente.
Por ello, cuando el régimen islámico de Irán se asentó tras su espantosa guerra con el vecino Irak (1980 a 1988, con más de 1 millón de militares muertos, en total), entre árabes y persas, ideó un modo indirecto de llevar a cabo una guerra ¨irregular¨ y casi permanente contra Israel. No hay que olvidar que el propósito abierto y mil veces declarado del régimen de los ayatolás no es otro que la total destrucción del Estado de Israel: echar a los hebreos al mar, lo que verdaderamente ¨les pone¨, ahora, a los despreciables niñatos progres de las principales universidades privadas de EE.UU.
Con estas ¨guerras irregulares¨ -libradas en medio de la población civil- ideadas por Irán y por las organizaciones terroristas aliadas, como Hamas, es cuando las víctimas mortales palestinas civiles han pasado a contarse por decenas de miles. Ellos son los responsables.
¿Quiénes constituyen el “Eje de la Resistencia”?
Replicamos, a continuación, el mapa regional de portada para ayudarnos a comprender dicho Eje de la Resistencia.

Con gran diferencia, la principal fuerza -irregular- combatiente de aquel “Eje” es el grupo Hezbolá, en Líbano, justo sobre la frontera norte de Israel. Antes de la actual guerra Hezbolá contaba con unos 100.000 combatientes, bien entrenados, armados y pagados. Las fuerzas armadas de Líbano no superan los 80.000 efectivos y tienen las manos atadas: imposible someter a Hezbolá, ni lo intentan.
En el otro extremo, en la subdesarrollada y pequeñísima Franja de Gaza, justo al sur de Israel, ha ido adquiriendo fuerza militar Hamas. Israel cifraba en unos 28.000 efectivos las milicias armadas de Hamas, antes de la presente guerra.
Ello a pesar de que los dirigentes y combatientes de Hamas son musulmanes suníes … pero no tenían otra potencia que les proporcionara cientos de millones de dólares anuales para su infraestructura militar (túneles, etc.) y para su armamento y sueldos. Los, muy pobres, civiles de Gaza no han visto ni un dólar de aquella enorme “ayuda financiera a Palestina” procedente de Irán y de los -muy numerosos- tontos útiles civiles de los países occidentales.
Respecto a las milicias shiitas en Irak y en Siria, han dispuesto siempre de mucha menos capacidad ofensiva que las anteriormente mencionadas, pero presionan a los respetivos gobiernos nacionales para que actúen en contra de los intereses de EE.UU., y en favor de Irán, montan ataques contra las poco numerosas tropas estadounidenses todavía establecidas en dichos dos países y -muy especialmente- aseguran el funcionamiento de un muy activo puente de transporte por tierra de enormes cantidades de armamento, misiles, drones, carros de combate y de otros muchos materiales que Hezbolá necesita.
El movimiento de los Hutíes, en (buena parte de) Yemen, está a considerable distancia, pero obstruyen el transporte naval occidental por la vía del canal de Suez.
La República Islámica de Irán se está quedando sin el escudo al que denomina “Eje de la Resistencia”
Sin entrar en detalles, es de sobra conocido que las muy eficaces fuerzas armadas israelíes han diezmado la dirección de tanto Hamas como de Hezbolá. Estos últimos comenzaron a lanzar cohetes contra el norte de Israel desde el día siguiente a la infame masacre que los terroristas de Hamas llevaron a cabo el 7 de octubre de 2023: 1.200 muertos e, inicialmente, unos 240 israelíes secuestrados y llevados a los túneles de Hamas en Gaza.
La caída del régimen de la familia Asad en Siria pone en muy serio peligro el funcionamiento del puente terrestre iraní, a través de Siria, para rearmar a Hezbolá.
Por otro lado, aun en mitad de la actual confusión en Siria, lo más probable es que allí se acabe formando un gobierno compuesto en gran mayoría por políticos suníes, lo que supondrá una nueva afrenta y pérdida de influencia para Irán.
La dirección de la República Islámica de Irán está debatiendo qué estrategia escoger
Antes de todo, y yendo de la mano de los editorialistas del Wall Street Journal (WSJ), digamos claramente que el agudo debilitamiento de la República Islámica “No tiene nada que ver con … la política exterior del Presidente Biden”, en estos pasados años. “Como [sucedió] con Barack Obama [también demócrata], la prioridad [del Presidente Joe Biden] en su política para Oriente Medio ha sido ¨apaciguar¨ [appeasing] a Irán”.
Los editorialistas del WSJ desean establecer claramente que “ha sido Israel el que ha dado la vuelta a la situación, primero debilitando a Hamas en Gaza, después eliminando a la cúpula de Hezbolá y demostrando que puede golpear incluso objetivos fuertemente defendidos en Irán”.
Algo que yo afirmé también el pasado 1 de octubre de 2024, con mi artículo titulado:
“Israel está ganando su guerra contra el terrorismo mostrando el camino acertado a los otros países occidentales”
Los periodistas del The Telegraph opinan que “Que el régimen [iraní] pueda apuntalar su presente posición de debilidad … probablemente Irán deberá adoptar un verdadero pragmatismo, aceptan llevar a cabo verdaderas negociaciones con Occidente o tendrá que acelerar la construcción de una bomba nuclear cuanto antes.
Estos periodistas británicos dan un paso más, afirmando que mientras que el régimen iraní “está tratando de ajustarse a la imprevisible nueva Administración de Donald Trump [quien tomará posesión el 20 de enero], podría también decidir [el régimen iraní] llevar a cabo [simultáneamente] ambas estrategias”. Emprender negociaciones, al mismo tiempo que se esfuerce en tener una bomba atómica operativa cuanto antes.
Los decantes líderes occidentales, como Joe Biden, Macron, el británico laborista Starmer, etc., siempre están dispuestos a que los engañen, tomándose “en serio” las negociaciones al mismo tiempo que Irán esté ultimando sus primeras bombas atómicas.
Como ya demostró en su primer mandato presidencial, es mucho más difícil que los ayatolás engañen a Donald Trump y a su nueva Administración.
Otros artículos de mi blog sobre estos asuntos:
El régimen iraní se tambalea por primera vez. 13 de enero de 2026.
Israel está ganando su guerra contra el terrorismo mostrando el camino acertado a los otros países occidentales. 1 de octubre de 2024.
Biden intenta aguar la respuesta de Israel al reciente ataque de Irán, por su debilidad y por meros intereses electorales. 6 de octubre de 2024.
Trump ha estabilizado Oriente Medio más que anteriores presidentes. Los Acuerdos Abraham. 14 de diciembre de 2020.
El poder de Hamas sobre Gaza, desde 2006, causa de la opresión y pobreza de los palestinos. 26 de mayo de 2024.
El Presidente Biden ordena un bombardeo pacifista -una farsa- por la muerte de tres soldados estadounidenses. Aumenta el peligro de escalada bélica en Oriente Medio. 3 de febrero de 2024.
Hamas ha utilizado los hospitales con fines militares en Gaza desde 2008. 24 de noviembre de 2023.
La sangrienta represalia de Irán, no se ha producido. Trump sigue ganando. 10 de enero de 2020.
¿Busca Trump una guerra contra Irán? 6 de enero de 2020.
Primer ciberataque lanzado por EE.UU., contra los sistemas de lanzamiento de misiles de Irán. 28 de junio de 2019.
El Presidente Trump a punto de liquidar el Califato Islámico. 25 de octubre de 2017.
Oriente Medio y el Presidente que «dirigía desde atrás” (Barack Obama). 16 de marzo de 2016.

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