
Jordan Bardella, a la derecha, 28 años, Presidente de Agrupación Nacional (AN) y candidato a Primer Ministro. Eric Ciotti, Presidente -cuestionado- de Los Republicanos (LR), aliado de AN en estas elecciones. Giro conservador de Europa.
Tras los decisivos avances de partidos verdaderamente conservadores en muchos de los países de la UE en las elecciones al Parlamento Europeo este pasado 9 de junio, la gran victoria anteayer en Francia del partido de “derecha nacional” (como se autodenominan) Agrupación Nacional (AN) -aliado a varios dirigentes del partido de centroderecha Los Republicanos (LR)- en la primera vuelta de las elecciones legislativas (con un histórico 33,2% de los votos y alrededor de 255 diputados), supone un paso clave para poder comenzar a corregir las muy erróneas políticas (buenistas, de puertas abiertas a los inmigrantes ilegales, de la ideología woke, de empobrecimiento popular y rural para intentar ¡cambiar el clima de nuestro Planeta!, etc.), impulsadas por la izquierda francesa que el supuesto centrista Presidente Emmanuel Macron ha asumido en su casi integridad desde 2017.
El partido de centroderecha Los Republicanos (LR) se divide en dos
Es importante recordar que, en esta primera vuelta el tradicional partido de centroderecha -equivalente al Partido Popular (PP) en España-, esto es Los Republicanos (LR), se ha dividido en dos, por la decisión de su presidente Eric Ciotti (y varios de sus colaboradores) de aliarse con la Agrupación Nacional (de Le Pen), en una única lista pero conservando su independencia de partido. Este grupo, según resultados todavía no definitivos, ha conseguido el 4% de los votos (que forman parte del 33,2% de la AN, mencionado arriba) y se prevé que la mayoría de sus candidatos alcancen un escaño, lo que no sería un mal resultado.
El resto de los dirigentes de Los Republicanos (LR), como François-Xavier Bellamy, Michel Barnier, etc. se han presentado con listas y candidatos propios, logrando en torno al 10,2% de los votos y unos 40 diputados, pendientes de confirmación y de la segunda vuelta, claro.
Naturalmente, este último partido del centroderecha tradicional -los restantes de Los Republicanos (LR), con sus más o menos 40 escaños- son un candidato natural para formar gobierno con los ganadores: la Agrupación Nacional (AN).
Con los resultados incompletos de este momento, uniendo a los aproximadamente 255 diputados de la AN y Ciotti, los 40 diputados del partido LR y otros de derecha, llegarían a unos 295 diputados, que estaría ligeramente por encima de la mayoría absoluta, que es de 289.

Fuente: Elaboración propia.
Datos: Le Figaro, del 30 de junio de 2024.
Cohabitación entre poderes nacionales y la primicia de un gobierno dirigido por la derecha nacional
Aún queda la segunda y definitiva vuelta de las legislativas, para definir la composición de la Asamblea Nacional francesa (o cámara baja) este próximo domingo 7 de julio. Pero -como veremos más adelante- el resultado más probable es que dicha derecha nacional y sus aliados o bien alcancen una mayoría absoluta en la Asamblea Nacional, un mínimo de 289 diputados, (lo que les proporcionaría una amplísima libertad para introducir sus reformas correctoras) o bien se queden con una mayoría relativa, a muy pocos escaños de dicha mayoría absoluta, lo que les condicionaría más su capacidad de enmendar las políticas de la izquierda que están en vigor.
No olvidemos que desde las elecciones generales del verano de 2022 el Presidente Macron tan sólo ha dispuesto de una mayoría relativa muy corta en la Asamblea Nacional: 244 diputados, frente a los 289 necesarios para una mayoría absoluta. Esta situación tan deficiente ha condicionado la frecuente inestabilidad del gobierno saliente de Macron y su dificultad para sacar adelante proyectos legislativos.
Si la segunda vuelta confirma el amplio predominio de la Agrupación Nacional (AN) y de sus aliados, esto les permitiría constituir un nuevo gobierno nacional, con pocas ataduras con las equivocadas políticas del pasado. Con ello, se daría lugar a una situación de cohabitación política entre un Presidente Macron centrista (cuyo mandato acaba a mediados de 2027), muy debilitado por sus consecutivos fracasos electorales en las elecciones europeas del 9 de junio (donde sólo obtuvo el 14,6 % de los votos) y en las actuales legislativas (donde anteayer sólo lograron el 21,5%, en la primera vuelta) y un gobierno que -por primera vez desde hace muchas décadas- estaría dirigido por la derecha nacional.
Francia sigue siendo el principal motor político de la Unión Europea y de sus posibles giros
Las consecuencias de las elecciones legislativas en Francia van siempre mucho más lejos que sus fronteras. Alemania dispone de más habitantes y de una economía de mayor volumen, pero su papel dirigente en nuestro continente está siempre relativamente lastrado por las razones históricas que son fáciles de identificar.
No sólo casi todos los países de la UE se miran en el espejo de Francia para meditar sobre la gobernación de sus respectivas naciones, sino que la dirección en que evolucione estos próximos años la Unión Europea y su asfixiante Comisión Europea se encuentran en el punto de mira de las fuerzas que probablemente vayan a constituir el nuevo Gobierno de Francia.
Como expliqué en mi artículo de abril de 2022, “El programa político de Marine Le Pen [ya no propone un potencial] Frexit [esto es, salida de Francia de la UE]”, ni tampoco el abandono de la moneda común, el Euro.
Ahora bien, la Agrupación Nacional (AN) sí que aspira a impulsar cambios en las normas de funcionamiento de la Unión Europea, cambios que recortarían en alguna medida los vigentes amplísimos poderes de la Comisión Europea y del Parlamento Europeo, devolviéndole una mayor soberanía nacional y competencias a los 27 Estados que forman hoy en día la UE, en materias clave como la inmigración ilegal y otras.
El partido de centroderecha Los Republicanos (LR) también propone devolver algunas competencias de Bruselas a las Estados miembro de la UE
Casualmente o no, los dirigentes del partido que probablemente se vayan a aliar con AN en el nuevo gobierno de Francia, Los Republicanos (LR), han desarrollado un programa aún más detallado que el de AN de cierta descentralización en el funcionamiento de la UE.
No en balde estos dirigentes LR llevan décadas tomando parte en posiciones muy destacadas en el funcionamiento de la UE, por lo que conocen en profundidad sus -muy graves- deficiencias. El mejor exponente de lo que digo es el dirigente LR Michel Barnier.

Michel Barnier. Uno de los dirigentes del partido de centroderecha Los Republicanos (LR).
Michel Barnier lleva décadas formando parte de la dirección de las diversas instituciones de la Unión Europea. También ha sido varias veces ministro de Exteriores de Francia y senador. Durante la época del Brexit, del Reino Unido, fue el negociador principal por parte de la Comisión Europea. Bajo su impulso en estos pasados años el partido LR ha propuesto que una reforma constitucional en Francia asuma que las leyes nacionales recuperen su preeminencia sobre los acuerdos internacionales de derechos humanos, que impiden -en la práctica- la expulsión de los inmigrantes ilegales de los países de la UE.
Concretamente, ha criticado el excesivo protagonismo en esta materia del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos, que se creó mediante el Convenio Europeo del mismo nombre (CEDH). Protagonismo que ata las manos a los estados nacionales para actuar de manera soberana.
Otros artículos de mi blog sobr estos temas:
El nuevo gobierno de Francia supone un giro a la derecha. 23 de septiembre de 2024.
Michel Barnier nombrado primer ministro de Francia. Posible salida aceptable a la grave crisis política. 10 de septiembre de 2024.
El cordón sanitario de Macron contra la derecha nacional refuerza a la extrema-izquierda. 10 de julio de 2024.
Macron duda en poner en marcha un nuevo cordón sanitario en Francia para robarle la victoria a la derecha nacional. 2 de julio de 2024.
Resultados finales de las legislativas en Francia. Macron, muy debilitado. La derecha conservadora ha crecido enormemente, pero ha dejado escapar un protagonismo nacional mucho mayor. 20 de junio de 2022.
Consecuencias de la primera vuelta de las elecciones legislativas en Francia. 16 de junio de 2022.
El programa político de Le Pen es constitucional, no propone el Frexit, ni es racista, pero rechaza los dogmas de la corrección política que Macron viene aplicando. 14 de abril de 2022.

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