
El Nuevo Frente Popular (NFP), de Jean-Luc Mélenchon (a la derecha), principal beneficiario del cordón sanitario impulsado por el Presidente Macron.
El martes de la pasada semana, el 2 de julio, a las 48 horas de la primera vuelta de las elecciones legislativas en Francia el 30 de junio, ante el arrollador triunfo del partido Agrupación Nacional (AN) -histórica formación de Marine Le Pen-, diversos candidatos de la coalición del Presidente Macron entraron rápidamente en contacto con los candidatos de la coalición de izquierda radical, el Nuevo Frente Popular (NFP), para poner en práctica el sistema de alianzas contra el entonces ganador partido de la derecha nacional (AN).
Esta táctica, a la que denominan “frente republicano” o cordón sanitario es notoriamente cínica y antidemocrática. En Francia y en otros países europeos la aplican sistemáticamente contra los partidos a los que denominan de “extrema-derecha”, pero nunca contra el Partido Comunista, ni contra el más poderoso partido, La Francia Insumisa (LFI), dirigido por el extrostkista Mélenchon. ¿A cuántos enemigos políticos o meros ciudadanos han asesinado los miembros de la Agrupación Nacional de Le Pen? A ninguno, a lo largo de décadas. ¿Cuántas personas fueron asesinadas, antaño, por los comunistas y trostkistas? A unos 100 millones de personas, fuera de los campos de batalla. ¿Quiénes ejercen en la actualidad más frecuente y contundentemente la violencia política en Francia? Sin lugar a dudas, los militantes de La Francia Insumisa (LFI) y los comunistas, seguidos de los ecologistas (Les Soulèvement de la Terre).
El gran vuelco producido en la 2ª vuelta de las legislativas
Como a estas alturas todos sabemos, en la 2ª y definitiva vuelta de las legislativas, el 7 de julio, los resultados han dado un vuelco con respecto a la 1ª vuelta. Ahora, el primer grupo parlamentario por su número de diputados no es la derechista Agrupación Nacional (AN), que esperaba acercarse a la mayoría absoluta (289), que se ha quedado en sólo 143, sino el muy izquierdista Nuevo Frente Popular (NFP), con 184 diputados. La coalición de Macron (Ensemble / Juntos) que se hundió en la primera vuelta, se ha recuperado -parcialmente- en la segunda, logrando 166 escaños, quedando en segundo lugar, tras la izquierda radical.
El antidemocrático cordón sanitario contra la derecha es la principal causa de aquel giro electoral
Diversos medios de comunicación europeos han pretendido ofrecer una explicación que podríamos calificar de “democrática”: Los ciudadanos, “asustados” por el gran auge de la derecha nacional en la 1ª vuelta, han acudido en masa a la 2ª votación, alterando profundamente el resultado. Pero los datos indican claramente que semejante “reacción republicana” no ha tenido lugar en absoluto.
En el cuadro de aquí abajo, con los diversos resultados electorales, se aprecia visiblemente que ni la coalición de extrema-izquierda Nuevo Frente Popular (NFP), ni la coalición de Macron han mejorado su apoyo ciudadano en la 2ª vuelta, con respecto a la primera.
El izquierdista NFP, que en la 1ª vuelta obtuvo el 28,5% de los votos emitidos, ha caído el 7 de julio al 25,2%. La coalición de Macron, ha pasado del 22,1% al 21,2%.

Datos: Para 2024 Le Figaro, del 8 julio 2024.
Datos: Para 2022 Ministère De L´Intérieur.
Por el contrario, ha sido el partido lepenista Agrupación Nacional (AN) el que ha mejorado sensiblemente su apoyo electoral en la segunda vuelta, pasando del 33,5% al 36,2% de los votos emitidos. Ahora bien, este incremento de los votos recibidos en la segunda vuelta en lugar de dar lugar a una mejora de los escaños obtenidos ha ocasionado una gran reducción de los diputados conseguidos: en vez de los 240 a 270 que pronosticaba la 1ª vuelta, sólo han logrado finalmente 143.
Toda la coalición de Macron negoció los candidatos con la extrema-izquierda
En un país como Francia, no es concebible una amplia manipulación del recuento. La explicación de tan brusco cambio entre la 1ª y la segunda vuelta ha sido la política de alianzas practicada -de modo negociado- entre la coalición del Presidente Macron con la coalición izquierdista de Mélenchon, a lo largo y ancho del país. Esto es, el cordón sanitario contra el partido de la derecha nacional. En un par de cientos de circunscripciones, se han retirado los candidatos de Macron, pidiendo el voto para el candidato izquierdista y viceversa.
Naturalmente, esta práctica es una actuación legal, pero políticamente supone un comportamiento discriminatorio contra alguno o algunos partidos: Principalmente, la Agrupación Nacional lepenista. Bueno, en este caso, el partido de centroderecha Los Republicanos (LR) también ha sufrido esta discriminación; sus votos han aumentado del 5% (en las legislativas de 2022) al 8,1% ahora, un crecimiento sustancial (de más del 60 por ciento), pero sus escaños han aumentado en poca medida: de 61 en 2022, a 65 ahora (menos del 10 por ciento).
Los árboles no deben ocultar el bosque: el viraje del voto ciudadano a la derecha es el principal dato de fondo en estas elecciones
Como muestra el cuadro de más arriba, los votos de la Agrupación Nacional lepenista han subido del 19,1% en la segunda vuelta de 2022 a un elevadísimo 36,2% actualmente, si bien es cierto que ahora han ido aliados a una parte del partido Los Republicanos, de centroderecha.
El partido propiamente dicho Los Republicanos (LR) en 2022 únicamente obtuvieron el 5% de los votos, a pesar de que todos sus dirigentes estaban unidos. Ahora, a pesar de la división existente, han subido al 8,1%, aliados con unos pequeños grupos de derecha.
En consecuencia, el voto de los partidos de derecha -incluida la derecha nacional (la AN)- han pasado en Francia del 24,1% en 2022 a nada menos que el 43,2% en esta última votación del 7 de julio de 2024.
Que esta realidad política no se haya traducido en una composición equivalente de la Asamblea Nacional (o cámara baja) no invalida cual es la amplitud del voto conservador actualmente en Francia.
Tras el grave desbarajuste que va a vivir el país desde la constitución de la Asamblea Nacional, ¿acaso no favorecerá esto electoralmente a los partidos de la derecha que son los que principalmente ejercerán la oposición?
Tras este giro electoral auspiciado por Macron la situación se va a hacer insostenible
La táctica electoral empleada por la coalición de Macron ha creado en Francia una situación parlamentaria prácticamente ingobernable. Tras semanas o meses de interinidad y parálisis parlamentaria lo más probable es que el Presidente Macron tenga que aceptar un gobierno de coalición con el izquierdista Nuevo Frente Popular.
Para ello, será casi imprescindible que Macron se vea obligado a admitir la anulación de algunas de las grandes medidas económicas que -acertadamente- ha ido adoptando en estos pasados años. Por ejemplo, el alargamiento de la edad de jubilación a los 64, en lugar de los 62 años, actualmente en vigor.
Serían también inevitables nuevas subidas del salario mínimo, aumentos en diversas ayudas sociales, etc. La crisis financiera del Estado, con altos déficits públicos y una Deuda estatal que ya ha sobrepasado el 110% del PIB nacional, se agravaría con rapidez. Si Francia no se somete a las normas financieras de la UE, ¿cómo podrían ser impuestas a otros miembros de la UE más débiles? La crisis de Francia se convertirá en poco tiempo en una mayor crisis financiera de la Unión Europea.
Algo semejante sucederá con la crisis de la inmigración ilegal y del asilo político en Francia y en la UE. Ningunas de las urgentes reformas en este campo prosperarían y, además, algunas de los cambios legislativos ya adoptados serían suprimidos.
Esta aguda situación de ingobernabilidad y parálisis no podría soportarse por mucho tiempo, desembocando probablemente en unas nuevas elecciones legislativas dentro de un año o año y medio.
Otros artículos de mi blog sobre estos temas:
El nuevo gobierno de Francia supone un giro a la derecha. 23 de septiembre de 2024.
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